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lunes, 13 de diciembre de 2010

Imprimado - Cap 06


CAPÍTULO 6: NOTICIAS

La tarde pasó entre besos y cortas conversaciones. Aprendí cosas interesantes de ella, como que no tenía familia, sus padres y su hermano habían muerto en un accidente de tráfico cuando era pequeña y por eso ahora vivía sola, o que le gustaba el helado de plátano. También me contó que era la segunda loba de su manada y que por eso su alpha era Jacob.
Resulta que la manada estaba dividida en dos. Una de ellas era comandada por Jacob y la otra por Sam. Los lobos elegían su manada y Alex había decidido seguir a Jacob porque en su manada estaba la única loba conocida hasta el momento. Gracias a eso ahora estábamos conversando, puesto que el otro alpha no veía con buenos ojos nuestra relación.
Por mi parte yo la había hablado de mis hermanos, poco la verdad, porque ella nos temía. Pero ya había intentado explicarla que no eran tan horribles como se les pintaba.
Finalmente la acompañé al límite del tratado donde pude observar que nos esperaban tres de los suyos. Alejandra resopló y yo aproveché para atraerla hacia mi cuerpo agarrándola por la cintura. Ella enredó sus brazos en mi cuello y juntamos nuestros labios en un beso lleno de pasión y amor.
Oí un par de gruñidos pero logré ignorarlos olímpicamente. Estaba completamente concentrado en Alejandra y su delirante sabor, en la forma en la que sus labios se amoldaban a los míos. Me entretuve en apreciar sus matices ya que no sabía cuándo podría volver a verla. Al día siguiente tenía que hacer no sé qué cosas con su manada y al siguiente iba a Seattle. Me había ofrecido a acompañarla, pero ella había declinado la invitación porque iría acompañada por la otra loba, Leah. Y parece que los vampiros no éramos de su agrado.
Nos separamos lentamente y alcé una mano para acariciar su rostro. Alejandra suspiró audiblemente y mirándome a los ojos se alejó y tras traspasar la línea del tratado se convirtió en loba y echó a correr hacia su casa.
Uno de los lobos la siguió y los otros dos se acercaron amenazadoramente hasta quedar un par de metros de mí. Yo les miré y sonreí ante la rabia de sus ojos.
- Siento que no os guste, pero la amo y vais a tener que aguantarme “amigos” – les dije sin perder la sonrisa y tratando de ser amable. Al fin y al cabo eran lo más parecido a una familia para Alex y ella les quería. Además únicamente estaban preocupados por ella.
Me volteé y salí pitando hacia la mansión Cullen, donde tenía pensado hablar con Carlisle sobre mi conversación con los Vulturi. Tenía que contarle que debía llamarlos periódicamente.
Al llegar me encontré con Nessie y Edward jugando en al suelo del salón. Estaban haciendo un puzle enorme, de esos de 5000 piezas, en el que se veía el Coliseo de Roma. Sonreí al entrar y enseguida Nessie se levantó y corrió hacia mí.
- ¡Demetri! ¿Juegas? Voy ganando a papá. Yo he colocado 1302 piezas y él solo 737 - me contó con su tierna vocecita. Me estaba volviendo un sentimental…
- Ahora no pequeña – la contesté – tengo que hablar con el abuelo Carlisle. ¿Está en casa? – y mentalmente le dije a Edward “tú también deberías venir. Es sobre los Vulturi”
- Jop – me contestó – Pero al menos cuéntame qué tal con Alex. ¿La besaste?
La miré sorprendido y ella se echó a reír después de que su padre la reclamara por preguntarme esas cosas.
- Yo se lo oí a tía Alice y quiero saber… Alex me cae bien y Demetri también. Y ambos son muy guapos. Me gustaría verles besarse… - dijo la pequeña en su defensa mientras volvía a sentarse frente al puzle.
De ser humano me habría sonrojado. Esta enana tenía unas ideas…
- Vamos. Carlisle está en su despacho – me dijo Edward seriamente tras dejar a Nessie de nuevo entretenida con el puzle.
Juntos caminamos a velocidad normal hasta donde se encontraba Carlisle y cuando Edward cerró la puerta expuse mis ideas sin dilación.
- Sabéis que estoy aquí porque los Vulturi quieren que os vigile. Bueno, esa es la razón “oficial”. – añadí recordando a Alex mientras ellos asentían – Tengo que mandar informes periódicamente a Volterra. Y la primera llamada ya se ha retrasado demasiado. Debería ponerme en contacto con Aro hoy mismo.
- ¿Y qué le vas a decir? – preguntó Carlisle en completa calma.
- Eso es lo que quería discutir con vosotros. No voy a decir nada malo, obviamente, pero tampoco puedo pintar esto como un campo de flores. Sospecharían enseguida de que algo va mal.
Edward pasó la mano por su pelo un par de veces antes de contestarme.
- Dile que Nessie es un encanto de niña. Eso no le hará sospechar. Aro vio su potencial cuando estuvo aquí. Pero también tendrías que decirle que crece a un ritmo endiablado, pero que todavía no sabes a cual porque no te ha dado tiempo a comprobarlo por ti mismo.
- Deberías añadir que los lobos se pasean por aquí a menudo. Y aparentar estar disgustado con ello.
- Los lobos… - repetí y enseguida pensé que Aro era muy intuitivo hasta por teléfono. Seguro que mi tono cambiaba al hablar de los hermanos de mi amada y en Volterra sospechaban
- Lo harás bien – me dijo Edward poniendo una mano sobre mi hombro.
Yo le sonreí tímidamente y con un movimiento de cabeza me despedí antes de salir y dejarles discutiendo sobre el tema.
Subí hacia mi cuarto y me lancé en la cama, recordando el tacto de la piel de Alex, lo cálida que era bajo el toque de mis congeladas manos. Rememoré el olor de su pelo, el sabor de sus labios…
En ese momento sonó mi teléfono móvil, que prácticamente había abandonado al llegar a Forks. Lo cogí y vi que era Heidi. Puse mala cara pero enseguida me recompuse. Ella no podría notar que no echaba de menos aquello, sería una buena baza a mi favor tener a alguien allí que creyera fervientemente que esto era un infierno.
- Hola He – contesté animado
- Dem, cari, podías haber llamado – me reclamó
- Lo sé chiquita… Y no ha sido porque no te eche de menos. Pero he estado bastante ocupado y ni siquiera he llamado a Aro. Es más, iba a hacerlo en un rato.
- ¿Me echas de menos? – preguntó zalamera - ¿A mí o a las humanas que te consigo?
- Por favor, He. Sabes perfectamente que ellas no valen nada. Solo me sirven de entretenimiento. Tú eres una diosa – la dije sintiendo punzadas en mi muerto corazón. Parecía que estaba traicionando a Alejandra, al menos mi conciencia así lo sentía. – Eso sí. No te voy a negar que no hecho de menos un suculento bocadito de italiana en este momento…
Oí como Heidi reía antes de preguntar divertida:
- ¿Así que ahora eres vegetariano? Aro lo insinuó cuando te fuiste…
- Qué remedio – dije cansadamente. – Oye, He. Te tengo que dejar, ¿sí? Será mejor que llame a Aro. Te llamo en otro rato
- Adiós bello.
La conversación me dejó atontado. Heidi me había devuelto a la realidad. Alejandra no se merecía a alguien como yo. Alguien que disfruta matando humanas, que disfruta acorralándolas y haciéndolas el amor para acabar con ellas en el momento culmen.
Suspiré y me hundí de nuevo en la cama. Tendría que hacer la maleta y volverme a Volterra enseguida, dejar que hiciera su vida con alguien como ella. Pero era demasiado egoísta para hacerlo. La necesitaba demasiado. Además, sabía que ella se sumergiría en una depresión galopante si la abandonaba de esa manera. Cosas de la imprimación…
Cogí aire y agarré de nuevo el móvil para llamar a Aro, quien me respondió a la llamada al segundo toque.
- ¡Demetri! Qué alegría saber de ti – escuché al otro lado de la línea.
- Aro. Siento haber tardado tanto. Pero antes de llamar quería tener algo que contar.
- Entiendo, entiendo – dijo apremiante – Cuéntame, ¿qué tal los Cullen?
- Pues la verdad es que es todo muy raro. Me han admitido como uno más sin pestañear, a condición de beber el sucedáneo ese de sangre animal. La niña es un encanto – repetí lo que Edward me había comentado – No sé cómo pero la he cogido cariño, es prácticamente imposible no hacerlo. Crece bastante rápido, pero todavía no he comprobado a qué velocidad. Supongo que te llamaré de nuevo cuando sepa algo más.
- Vaya, vaya… Quién diría que tenías corazón… - dijo burlesco – La verdad es que yo también me encariñé levemente con ella en el bosque. Debe de tener algún poder o algo relacionado con ello…
- O simplemente es que nos hacemos viejos – sugerí quitándole peso al asunto.
- Puede ser – me concedió, aunque yo sabía que no estaba muy convencido – De todos modos sigue atento.
- Sí señor – contesté
- ¿Algo más? – inquirió
- Los lobos. Es lo más molesto – comencé intentando darle coraje a mi voz – Se pasean por aquí como si nada. Al principio más, pero no les agrada mucho mi presencia. De todos modos tienen una gran amistad con los Cullen.
- Bien hecho Demetri. Espero tus noticias. Si hay algún cambio te lo haré saber enseguida.
Dicho esto me colgó, sin esperar siquiera a que le contestara.
Lancé el móvil con cuidado de no romperlo sobre la mesilla y oí como Alice chillaba en el piso inferior. Bajé enseguida temiéndome lo peor, que Aro no se hubiera fiado de mí y hubiera ordenado un nuevo ataque.
Pero al llegar al salón Alice bailaba con Nessie mientras Edward, Carlisle y Jasper la miraban sonrientes.
- ¿Pasa algo? – pregunté rompiendo la burbuja de felicidad.
- Tú sabrás – me contestó Jasper algo más suave que veces anteriores. Parecía que seguía sin fiarse de mí pero que al menos estaba intentando darme una oportunidad.
Me encogí de hombros y miré hacia Edward retransmitiéndole mentalmente parte de mi conversación.
- Has estado genial – dijo cogiendo a Nessie – Aro se ha quedado tranquilo. Ahora hay que esperar y pensar bien el próximo movimiento. Pero antes – continuó mirando a su hija – alguien se tiene que bañar…
- Ohh, no, papá… Ya lo hice ayer – contestó. Y al ver la cara de su padre me miró sonriente y habló – Está bien, pero quiero que me bañe Demetri.
- ¿Yo? – parpadeé sorprendido – Pero yo nunca… bueno… no sé…
Dije inconexamente. ¿Cómo iba yo a bañarla? ¿Y si se me ahogaba? Yo no sabía bañar a un niño…
- Porfis… - me pidió con carita de cordero degollado.
- Nena, - la dijo Edward – Demetri no sabe bañar a una niñita como tú…
- Yo le enseño papi – y volviéndose hacia mí volvió a la carga – Porfis, porfis…
- Está bien – acepté
Y cogiéndola en brazos ante la mirada divertida de Alice y Carlisle me dirigí con ella hacia el cuarto de sus padres con Edward pisándome los talones. “No sé porque me meto en estos líos. No sé bañar a un niño” le dije mentalmente “Tienes una hija que es un peligro público. Cualquier día nos pide que nos tiremos a un pozo y allá iremos”.
- No te harías mucho daño – me contestó divertido. – Aquí tienes las toallas, la ropa la eliges tú y ahí están el jabón y el champú – me señaló
- ¿Te vas? – le pregunté preocupado
- Sí. He quedado en recoger a Bella. Así que quedas al mando. Pórtate bien Renesmee.
Y tras darla un beso a su hija desapareció dejándome con el mayor marrón al que me había enfrentado antes. Bueno, había tenido que hacer cosas horribles para los Vulturi, pero bañar a una niña me parecía peor en esos momentos.
Nessie me sacó de mis pensamientos y tras decirme cómo tenía que llenar la bañera se dispuso a desnudarse.
La introduje suavemente en el poco agua y comenzamos a jugar con los peces y sirenas que tenía en la bañera. A los dos minutos estaba completamente empapado, así que me quité la camisa y la dejé sobre el radiador.
- Bueno, ahora vamos a lavarte, que si no va a subir Carlisle o cualquier otro y nos va a regañar por holgazanear – la dije haciéndola cosquillas.
Ella asintió y yo comencé a enjabonar su pelo. Ni siquiera en ese momento se estuvo quieta, sino que siguió jugando, por lo que tuve que poner toda mi atención en intentar que no al entrara jabón en los ojos. Conseguida la hazaña enjaboné su chiquito cuerpo y cuando estaba terminando de aclararla sentí que dos cálidos brazos me rodeaban.
- Alex – susurré volviéndome hacia ella y pegándome mentalmente por no haberla oído u olido llegar.
- Estas monísimo sin camiseta y todo mojadito – me contestó haciendo que me calentara de inmediato.
Besé sus labios lentamente, controlándome por no montar una escena delante de Nessie y no arrancar la ropa a Alex.
- Creía que no te vería hasta dentro de dos días… - la dije mientras sacaba a Nessie de la bañera, que estaba aplaudiendo como loca.
- Jacob ha venido a ver a esta pequeñaja – me dijo mientras me la quitaba para secarla y vestirla ella – y he aprovechado para venir con él.
Nessie salió corriendo medio desnuda cuando oyó a Jacob subir hacia su dormitorio, y oímos cómo él se reía al verla así.
- Vamos, Jake se encarga – me dijo Alejandra tirando de mí hacia afuera.
Yo la seguí y antes de que pudiera bajar hacia el salón tiré de ella y la besé. Para tener algo más de intimidad hice que entrara en mi cuarto y allí nos estuvimos besando y acariciando contra la puerta un par de minutos.

6 comentarios:

  1. Oye que no me hubiese imaginado en la vida que Demitri me cayese bien la verdad, jajajajaja
    pero este amor por la lobita me saca una gran sonrisa, jajajaja
    Muy bueno nena, y esa llamada a Aro me puso los pelos de punta, hay que ver que no los trago, como podra decir que no son tan malos?
    bueno espero saber como termina esta escenita detras de lapuerta que para mi es super erotico, aunque Jacob estara al ojo avizor, jajajaja
    un beso guapa nos vemos, por cierto tengo nuevo capi de mi desconocido, por si te apetece
    Irene Comendador

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  2. Pobre Jacob que hara si las cosas suben de todo en el cuarto??? jejejejeje
    Bueno, este Demetri me cae super bien, es que me imagino bañando la niña hecho un caso y me comienzo a reir...
    Jajajaja, espero el siguiente..

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  3. awwwwwww demaxz de bueno el Capi.. Felicidades. ahora soy muy FAN. de tu Blog. me enkanta . Besos..

    BY:MIXIIIII!! ♥

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  4. Ooooh Lau!! que buen capitulo... que mono se vio la escena de Dem bañando a Ness y LOS volturis no se ira ir?? verdad=? no ahora que hasta ahora comienzaaaa... ando muy emocionada con este fic.. es simpeltmen delirante leer sobre un vultouri como Dme que casi no sabemos nada ... me gusta la idea miles de besoos

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  5. hola nena... jamas en mi vida crei que el Dimitri me caeria bien... bueno que he amado el capi nena, un beso

    Jud

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  6. hermoso capi, hasta siento el amor q tiene dimitri haci ale, me encanta la pareja, jejeje nessi tiene a todos comiendo de sus mano, uyyy las cosas ya sube de tono, jaja, besosss

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