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lunes, 13 de septiembre de 2010

Eco de luz - cap 27


CAPÍTULO 27: COMPLICACIONES (JASPER)

Diez días después de irnos a Vancouver volvimos a la casa familiar más enamorados que al principio. Esos días juntos nos habían ayudado a conocernos mejor y habíamos a prendido a amarnos de decenas de formas diferentes. Yo no había dejado atrás el amor por Alice, sólo lo había acompañado, lo había transformado.
Cuando llegamos a casa todos nos saludaron efusivamente, y Emmett comenzó a hacer bromas subidas de tono que hicieron que Danielle se avergonzara y que a mí me entraran ganas de arrancarle la cabeza, pero no lo hice porque al fin y al cabo me esperaba esta reacción y porque en el fondo sabía que no lo hacía con malicia.
De pronto sonó el teléfono de Edward y este sonrió de manera tonta mientras el amor paternal se extendía por su cuerpo, lo que significaba que era Nessie. Nos quedamos todos en silencio para escuchar la conversación y cuál fue nuestra sorpresa al escuchar la asustada voz de Jacob al aparato.
- ¿Edward? ¿Eres tú?
- Si Jacob, ¿qué pasa? ¿Está Nessie bien?
En ese momento todos nos habíamos puesto de pie de la sorpresa. Se escuchaba tremendamente mal.
- No… - gimió llorando – Mátame Edward… Creo que la he embarazado…
Todos contuvimos la respiración cuando le oímos pronunciar la última palabra. El miedo y el nerviosismo se extendieron por cada cuerpo que había en la casa.
- Jacob, tranquilízate – ladró Edward al teléfono – tráela enseguida y sobretodo no la dejes sola ¿me oyes? – al contrario de lo que me hubiera imaginado Edward no destilaba rabia, sólo dolor y compasión. Él ya sabía lo que era herir de esa manera a la razón de su existencia…
- Sí… - se oyó del otro lado
- Papá – gimió Nessie
- Ness, mi niña… ¿Cómo estás?
Esa era Bella, que había arrancado el móvil de las manos de su marido en un además impaciente, un intento de tranquilizarse escuchando a su querida hija.
- Bien mamá… Jacob es un exagerado… Sólo son mareos y nauseas… - Sonaba segura, aunque asustada.
- Bueno nena, pronto estarás en casa con la familia. Coged el primer avión a Estados Unidos por favor…. – suplicó Bella.
- Sí mamá. Y estaros tranquilos, que ya verás como todo va bien.
La comunicación se cortó y Bella cayó sollozando en los brazos de Edward mientras Rosalie salía corriendo de la casa seguida de Emmett y Esme se abrazaba fuertemente a Carlisle. Danielle estaba muy asustada. No había vivido el embarazo anterior, pero sabía lo que se nos podía venir encima ya que se lo habíamos contado un par de veces.
Intenté con todas mis fuerzas calmar el ambiente, si bien era difícil ya que mi propio dolor y nerviosismo se incrementaba con el de los demás.
- Tenemos unas diez horas más o menos para prepararlo todo. – Todos me miraron perplejos, sorprendidos de que pudiera pensar con claridad, pero es que las crisis siempre habían agudizado mi ingenio, era parte de mi don – Quiero decir, tendremos que montar un hospital de campaña o algo así para por si acaso y comprar provisiones para ambos, además de algunas cosas para el bebé. Si el embarazo de Nessie es tan rápido y confuso como el de Bella necesitaremos muchas cosas y rápidamente.
Todos asintieron y enseguida comenzamos con los preparativos. Edward y Carlisle se encargaron de todos los aparatos médicos, mientras Esme y Danielle viajaron a Port Ángeles a buscar las provisiones necesarias y cosas para el bebé como pañales, leche en polvo, chupetes y miles de accesorios más. Me fue difícil dejarla ir, pero sabía que era necesario, que ya estaríamos juntos más tarde. Yo me quedé con Bella para ayudar que estuviera tranquila y juntos adecuamos un dormitorio para Nessie. Bella era la que peor estaba, pues sabía lo que era sufrir un embarazo difícil en carnes propias. El cúmulo de sentimientos que tenía dentro me estaba volviendo loco, pero aún así decidí estar a su lado, por el bien de la familia, por el bien de Nessie, que se tenía que encontrar a una madre serena y preparada. Rosalie y Emmett no habían aparecido, cosa que agradecía. Rose se solía poner bastante difícil a veces, y sin sus sentimientos cerca me era más fácil controlar el ambiente. Ella sabía serenarse sola y eso me hacía un gran favor. Además, estaría de vuelta enseguida, y completamente calmada para ayudar en lo necesario.
Las horas parecieron días esperando a los recién casados. Fui a recogerles al aeropuerto con Carlisle y Edward, mientras los demás nos esperaban en la casa desesperados por ver a Nessie. Bella era la más nerviosa. Creí conveniente que no viniera, pues ello me haría más fácil controlar la situación. Bastante tendría con intentar controlar a Edward en la medida de lo posible si la cosa se ponía difícil.
El avión aterrizó a la hora indicada y los tres nos agolpamos en la zona de desembarque de pasajeros con gran nerviosismo. Cuando les vimos salir, Nessie apoyada en Jacob, nos abalanzamos hacia ellos. Edward abrazó a su hija fuertemente mientras la susurraba palabras tranquilizadoras. Aunque eran más bien para él en vez de para Nessie, cuya entereza me desarmó. O pensaba encontrármela peor, pero solo estaba asustada, como cualquier chica embarazada a su edad.
El que estaba mal era Jacob, la culpa y el dolor le inundaban por completo, aunque intentaba ocultarlo. Así que me dirigí hacia él y dándole una palmada en el hombro le demostré mi apoyo. Él me sonrió y se acercó a Edward, que estaba ayudando a Nessie a montar en el asiento trasero del Mercedes.
- Edward… Lo siento… No te puedes imaginar cómo me siento…
Edward hizo algo que ninguno nos esperábamos. Se volvió hacia Jacob y le abrazó, susurrándole no se qué de una antigua promesa.
Con las cosas algo más calmadas nos dirigimos a toda velocidad hacia Forks, más que nada por los que nos esperaban en casa.
Al llegar todos estaban junto a la casa, y antes de que parara el coche Bella ya se había abalanzado hacia la puerta donde se encontraba su marido, quien rápidamente se bajó del coche para dejar que abrazara a su hija.
- Nessie… Mi Nessie… - sollozaba Bella abrazando fuertemente a su hija - ¿Cómo estás mi niña?
- Bien mamá… No te preocupes – intentó tranquilizarla – Todo va a salir bien.
- Bella – gimió Jacob acercándose – perdóname, por favor… Perdóname…
Y no pudiendo más se desplomó ante ellas llorando como un niño, como alguien que lo ha perdido todo.
- Jacob – dijo Nessie arrodillándose ante él – estamos bien, amor. No va a pasarnos nada.
Pero Jacob seguía llorando con todo el dolor de su corazón. Era el único de todos nosotros que podía desahogarse de esa manera, pero de poder mñas de uno lo estaríamos haciendo.
Entre Edward y Carlisle lograron meter a Jacob en casa, quien seguía implorando el perdón de todo aquel que se le acercara.
- ¡Basta ya, Jacob! – rugió Bella zarandeándole enfadada – todo va a salir bien. ¿Me oyes? ¡BIEN! Deja de lloriquear, compórtate como un hombre y cuida de tu esposa.
Todos nos quedamos sorprendidos, incluso el propio Jacob, quien dejó de llorar de golpe y miró a Bella asustado.
- ¿No me vas a arrancar la cabeza? ¿Un brazo? – dijo un poco más animado intentando bromear.
- Eso se lo dejo a Rosalie – contestó Bella mirando hacia el bosque.
Por allí venían Rose y Emmett, visiblemente calmados. Nada más entrar Rosalie se dirigió a Jacob y propinándole un sonoro bofetón le dijo seriamente:
- Como la pase algo, por pequeño que sea, desearás no haber nacido.
Y dicho esto, tras dejarnos a todos alucinados por su suave tono de voz y la ¿bondad? que desprendían sus ojos, se acercó a Nessie y abrazándola comenzó a decirle frases cariñosas.
- Nessie, pequeña – dijo Carlisle – me gustaría revisarte.
La mitad de la familia subió con ambos a la sala-hospital que habíamos preparado y sólo nos quedamos abajo Emmett, Esme, Danielle y yo. Yo seguía intentando tranquilizar el ambiente y eso me estaba pasando factura. Desde que volvimos del aeropuerto Danielle y yo estábamos abrazados y notaba la preocupación que nacía en ella no sólo por Nessie sino también por mí. Para mostrarme su amor y su apoyo incondicional comenzó a darme pequeños besitos en mi cuello y rostro, y me hizo una proposición que no pude rechazar.
- ¿Qué te parece si cuando se calme esto un poco nos vamos a dar una vuelta y te despejas un poco? – me propuso suavemente.
- Fantástico amor – la contesté juntando levemente nuestros labios – Cuando sepamos algo nos vamos… Lo necesito. Gracias por darte cuenta.
- De nada, cariño. Te amo.
- Yo también te amo.
Y dicho esto nos fundimos en un tierno beso, que rompimos cuando oímos que nuestra familia al completo bajaba las escaleras.
- ¿Y bien? – preguntó Emmett cómicamente - ¿Cómo está mi sobrina preferida y su pequeño retoño?
Pero la cara de los presentes lo decía todo.
- Aunque la membrana que rodea a los bebés no es tan dura como la del embarazo de Bella, es demasiado consistente para una ecografía. Aún así hemos podido atisbar pequeños resquicios por los que veíamos su interior. – comenzó Carlisle mientras Jacob ayudaba a Nessie a acomodarse en un sofá y Bella y Rosalie salían disparadas hacia la cocina – Parece que el bebé está sano, y por el tamaño que se ha podido entrever yo diría que va por las nueve semanas de gestación. De ser así vas más rápido que el embarazo de Bella, hecho comprensible si tenemos que en cuenta la naturaleza de sus padres. Espero saber más cuando conozcamos los resultados de la analítica.
Todos nos habíamos quedado en silencio tras escuchar las palabras de Carlisle y fui quien lo rompió al susurrar a Danielle:
- Vamos
Nos cogimos de la mano y nos dirigimos hacia el bosque dejando al resto de la familia en la casa. En un par de minutos habíamos llegado al claro donde solíamos escaparnos de vez en cuando. Danielle se sentó en la hierba y yo me tumbó en el suelo reposando mi cabeza en su regazo. Danielle se quedó en completo silencio mientras acariciaba suavemente mi pelo. Estaba tranquila, lo que me demostró el esfuerzo que hacía por hacer que me sintiera mejor. Eso me dio espacio para pensar mientras movía mis manos por sus piernas creando cientos de estrellas invisibles que hacían que se estremeciera de vez en cuando.
“Esperemos que el embarazo de Ness no sea tan difícil como el de Bella. Y sobre todo que los Vulturi no vengan a tocar las narices”
De pronto paré en seco sus movimientos.
- Mierda… - susurré.
Me levanté de un salto y cogiendo de la mano a Danielle la arrastré en una frenética carrera hacia la casa. Se asustó, pero no había tiempo que perder.
Cuando llegamos todos estaban esperándonos expectantes en el salón. Llevaba unos segundos gritando mentalmente a Edward que estuvieran todos allí y fue el primer en preguntarme por mi teoría.
- ¿Cómo se te ha ocurrido? ¿De verdad crees que pueden venir?
- No lo sé Edward, pero deberíamos de estar preparados. Sabes mejor que yo de lo que son capaces – le contesté.
- ¿Qué nos estamos perdiendo? – preguntó Emmett contrariado – Porque después de tantos años no me acostumbro a las malditas conversaciones unilaterales.
- Jasper cree que los Vulturi pueden verse interesados en el embarazo de Nessie. Y personalmente creo que tiene razón. Aro tenía idea de intentar esclavizar a los lobos ara unirles a su guardia, y esto será una escusa. Una nueva especie, sin antecedentes…
Mientras hablaba su tono iba bajando hasta convertirse casi en un susurro doloroso. Todos se quedaron horrorizados.
- Les plantaremos cara. No se saldrán con la suya. – protestó Bella acercándose a su hija.
- Sí, ¡lucharemos! – se animó Emmett – nadie tocara un pelo a mi familia.
Rosalie asintió, igual que Esme.
Jacob estaba pálido, casi tanto como nosotros, y fue el siguiente en pronunciarse.
- Iré a avisar a la manada. Tendremos que estar preparados.
Y tras darle un casto beso en los labios a su esposa y un abrazo a Bella salió corriendo rumbo al bosque.

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