Seguidores

domingo, 20 de junio de 2010

Eco de luz - Cap 09

CAPÍTULO 9: LOS CULLEN (JASPER)

Danielle sabía deliciosamente, mejor de lo que me esperaba. Hacía tanto que no estaba con una mujer… No me imaginaba que algún día pudiera volver a sentirme tan lleno… Pero ella era especial… No era Alice, pero en las pocas horas que llevaba conociéndole me había devuelto mi vitalidad perdida… Una vitalidad que perdí cuando Alice…. ¡No!, ¡deja de pensar eso!
Pero ya no había vuelta atrás, ya no sentía la misma excitación que segundos antes. Mi mente me había vuelto a jugar una mala pasada… quería estar con Danielle, pero tendría que ser poco a poco… Tenía que acostumbrarme a estar de nuevo entre los brazos de una mujer…
Por ello fue deteniendo mis labios y con ellos todo mi cuerpo y con gran pesar la sostuve lejos de mi rostro y la dije suavemente mientras ella me sonreía:
- Lo siento… No puedo… Todavía no…
- No importa… Esperaré…- me contestó ella abrazándome pacientemente mientras yo no podía hacer otra cosa que sonreírla. Me esperaría… esperaría a que ordenara mis pensamientos… Podía sentir su alegría aunque acaba de rechazarla… Solo podía ser por una cosa: yo le gustaba.
De repente una idea cruzó mi mente. Tenía que ver a mi familia. Quería que fueran partícipes de mi alegría. Y no podía esperar hasta mañana sábado para presentársela.
- Si quieres podemos ir ahora a visitar a mi familia…- la dije mientras me levantaba y la arrastraba conmigo hacia el salón.
- ¿Ahora? Si es de noche…- me contestó aterrada- Además… Tú… Yo… Esto… nosotros…
- Shhh…- la callé volviéndola a besar, esta vez más suave y pausadamente mientras intentaba que se calmara por medio de mi don - No te preocupes. Les vas a encantar.
- No, no es eso… - me dijo dudando y noté como se apoderaba de ella un nerviosismo aún mayor, más profundo.– Me gustas. Nunca antes había sentido esto por nadie y… no quiero perderte…
No pude más que reírme. Yo la gustaba. Era todo lo que quería oír. Ahora sí que tenía que ir a casa. Allí de donde nunca tendría que haberme ido, con los míos. Y esta vez ella vendría conmigo. Sería difícil, pero entre los dos lo conseguiríamos. Sólo esperaba que mi familia no me guardara mucho rencor y que si lo hacían no la tomaran con Danielle.
- No seas boba. –comencé a decirla- Yo también te quiero… Por eso quiero que conozcas a mi familia… Es más, creo que es el momento ideal para volver a vivir con ellos… Esme se va a volver loca de alegría, y a Carlisle le va a aliviar que deje mi retiro. Lo malo va a ser aguantar las tonterías de Emmett de nuevo, pero bueno, ya estoy más que acostumbrado… Seguro que te gustan.
Aún no había concluido de hablar cuando la arrastré hacia el salón y la hice cambiarse de ropa y recoger lo poco que había traído con ella mientras yo hacía lo mismo con la ropa que me había comprado y con el regalo de Esme. Tras varios minutos ambos estábamos listos y salimos en dirección a su casa, a nuestra nueva vida.
Corrimos por el bosque durante más o menos media hora y unos metros antes de llegar al claro donde se encontraba mi casa me paré para cogerla de la mano y aparecer juntos ante los ojos de mi familia. Yo sabía que nos estaban esperando en el porche ya que le había chillado mentalmente a Edward que estuvieran allí durante un buen rato. Por ello no me sorprendió verlos a todos alineados y expectantes. Pero supongo que eso sí le sorprendió a Danielle pues su respiración se paró de golpe al entrar en el claro. Obviamente fue Emmett quien primero habló, para variar.
- Vaya, vaya…- dijo jocosamente- No esperábamos esta agradable visita…
Su comentario fue enseguida coreado por las risas de Rose y Bella, a las que lancé una mirada asesina para que se callaran.
- ¡Hijo!- medio chilló Esme mientras se lanzaba sobre mí y me daba un gran abrazo. Era tranquilizador notar su alegría, la alegría de toda mi familia. Entonces noté un ligero cambió en el estado de Esme cuando miró a Danielle. Seguramente se preguntaba quién era así que la sonreí mientras las presentaba.
- Madre, esta es Danielle… Viene desde Inglaterra para conocernos… - y volviéndome hacia Danielle seguí- Danny, ella es Esme.
Esme se apuró en enterrar a Danielle entre sus brazos y pude notar como ella era feliz por sentirse tan plenamente aceptada. Se la veía distraída y algo ausente por lo que se asombró cuando Emmett carraspeó para llamar su atención.
- No tuve tiempo de presentarme el otro día… Soy Emmett- dijo aguantando malamente la risa. Su lujuria invadió mi mente y le lancé una mirada de advertencia. También noté el asombro del resto. Ninguno, excepto Edward claro, sabía que Emmett y Danielle ya se conocían. Para calmar el ambiente seguí con las presentaciones.
- Él es Carlisle, mi padre. Ellos son Edward y Bella. Ella es Rosalie, la mujer de Emmett- Rose se acercó a estrecharla la mano, lo que me hizo pensar que ella estaba al tanto de la visita de Emmett- y finalmente, Nessie…
Terminé las presentaciones mientras abrazaba a Nessie. De verdad había echado de menos a esta pequeñaja. Danielle se la quedó mirando asombrada. Se me había pasado decirle qué era ella exactamente… Gran error por mi parte. Eché una rápida mirada a Edward, pero este estaba totalmente relajado, incluso divertido. Pero Bella se había puesto a la defensiva. Había notado la mirada de Danielle en Nessie y estaba sopesando el peligro. Antes de que pudiera decir nada Edward se me adelantó.
- ¿Por qué no pasamos dentro?- sugirió Edward- Creo que Dannielle tiene demasiadas preguntas que hacernos. – Y dirigiéndose a Bella siguió- Bella, amor… no la va a hacer daño. Sólo se siente confundida por su naturaleza.
Ante este comentario Danielle se sorprendió aún más. Seguramente se preguntaba porqué Edward sabía lo que estaba pensando. Otro error que apuntarme en la lista. Debería haberla advertido de nuestros dones. Ni siquiera sabía lo que yo podía hacer…
Edward me dedicó una breve sonrisa y se volvió hacia Danielle todavía sonriendo.
- Será mejor que vayamos dentro.- la dijo. Y todos entramos en la casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario