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viernes, 15 de enero de 2016

Reseña: Ana, la de Ingleside, de Lucy Maud Montgomery


ANA, LA DE INGLESIDE

Autora: Lucy Maud Montgomery
Título original: Ana of Ingleside
Traductor: Elena Casares Landauro
Páginas: 344
ISBN: 9788415943396
Formato: rústica con solapas
Editorial: Toromítico
Precio: 15€


Sinopsis: tras realizar una visita a Avonlea, Ana vuelve a Ingleside, la que es ahora su casa. Han pasado seis años desde que ella y Gilbert dejaran atrás la Casa de sus Sueños y el joven matrimonio se ha transformado en toda una familia con cinco hijos: James Matthew «Jem», que ahora tiene ocho años; Walter, un año menor y con una imaginación desbordante heredada de su madre; Ana «Nan» y Diana «Di», dos mellizas de cuatro años que no pueden ser más diferentes entre sí, y Shirley, el benjamín y favorito de Susan Baker, el ama de llaves de la casa. Aunque no será el menor por mucho tiempo, ya que pronto asistiremos al nacimiento de Bertha Marilla Blythe, a la que todos conocerán como «Rilla».
Ana es ya una mujer adulta, pero en el fondo seguirá siendo la misma pelirroja alegre y llena de imaginación que fue adoptada en Tejas Verdes. Familiares cargantes, dudas sobre el amor y otras aventuras seguirán acaeciendo en su vida, a lo que habrá que sumar las peripecias y travesuras de sus hijos, que alegrarán a todos con su incontenible energía. "Ana la de Ingleside" es la sexta entrega de la maravillosa saga que ha fascinado a lectores de todas las edades, servida por la exquisita y tierna pluma de Lucy Maud Montgomery.


Opinión personal: Ana la de Ingleside es una obra que me gusta mucho. La portada es preciosa, en consonancia con el resto de la serie, si bien la protagonista me parece demasiado aniñada. La edición es igual que las anteriores, muy cuidada y con ilustraciones, si bien he echado de menos un plano de donde se desarrolla la historia en lugar del ya conocido de Avonlea. 
La trama es, al igual que en títulos anteriores, muy original y está muy bien estructurada. Continúa con la historia donde la dejó el libro anterior, y vemos como va cambiando el día a día con el paso del tiempo. Me gusta mucho esta serie porque te atrapa, consiguiendo que quieras conocer más sobre su época. Me imagino que en su día fue un éxito porque narraba la vida de gente normal, de personas que podían ser tus propios vecinos o familiares. 
Los personajes están de igual forma muy bien delineados, y notamos una gran evolución en ellos a través de los diferentes libros. Aquí son unos protagonistas más maduros, sin perder ninguno de ellos su esencia. Está claro que Ana siempre será Ana, pero en este libro se la ve mucho más asentada, toda una madre de familia. Por supuesto, aparecen toda una serie de secundarios maravillosos que hacen las delicias del lector, dinamizando mucho la trama y aligerando el ritmo de lectura. 
Finalmente, los escenarios están también muy cuidados, consiguiendo que el lector se vea transportado a ellos de manera precisa. De todos los lugares donde Ana ha estado, este es, sin duda, el que más me gusta. 


Autora: Lucy Maud Montgomery. Escritora canadiense universalmente conocida por la serie de novelas que narran la vida de Ana Shirley, nació en 1874 en Clifton (actualmente New London), una pequeña ciudad de la Isla del Príncipe Eduardo (Canadá). Tras la muerte de su madre, cuando ella contaba menos de dos años de edad, su padre decidió dejarla a cargo de sus abuelos maternos, en Cavendish, para irse a vivir al oeste del país, donde volvió a casarse. De sus abuelos recibió una educación muy estricta, aunque dicha situación —crecer sola en la casa de dos personas mayores— estimuló su imaginación, provocando la chispa que le haría crear el personaje de Ana Shirley. Completó su formación en el Colegio Príncipe de Gales, en Charlottetown, y entre 1895 y 1896 estudió literatura en la Universidad de Dalhousie, en Halifax, Nueva Escocia. En 1898, tras haber trabajado como maestra en varias escuelas, regresa a Cavendish para cuidar de su abuela, que había quedado viuda. Se casó con Ewan Macdonald, un ministro presbiteriano, y se mudó a Ontario, donde su marido se hizo cargo de una iglesia. La pareja tuvo tres hijos: Chester Cameron, Stuart y Hugh Alexander, quien murió al nacer, en 1914. El resto de su obra la escribió fuera de Prince Edward Island, ya que después de su matrimonio nunca regresó en vida. Falleció en Toronto en abril de 1942 y fue enterrada en el cementerio de Cavendish, cerca del lugar en el que creció. Es en 1898, al regresar a Cavendish para cuidar de su abuela, cuando comienza a escribir los relatos que darían lugar a su mayor creación: la serie de Ana Shirley (ocho libros que narran su vida, desde la niñez hasta la edad madura). El primero de ellos, Ana, la de Tejas Verdes (Anne of Green Gables), publicado originalmente en 1908, narra la llegada de la inteligente y deslenguada Ana —a la que el propio Mark Twain consideró la niña imaginaria más encantadora que se había creado desde la inmortal Alicia de Carroll— a su hogar adoptivo en Avonlea, un pueblecito (ficticio) situado al norte de la Isla del Príncipe Eduardo. Tejas Verdes, la propiedad de Marilla, su madre adoptiva, será el centro de su universo infantil y el lugar donde, al fin, podrá sentirse parte de una familia.


Puntuación


1 comentario:

  1. Tengo ganas de leer esta saga y más ahora que está completada, gracias por la reseña.
    Un beso

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