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viernes, 13 de febrero de 2015

Reseña: Nefertiti también usaba mascarilla, de Ángela Bravo


NEFERTITI TAMBIÉN USABA MASCARILLA

Autora: Ángela Bravo
Páginas: 272
ISBN: 9788415747512
Formato: rústica con solapas
Editorial: Tombooktu
Precio: 12’95€


Sinopsis: Existen estudios científicos que aseguran que los mejores cutis del mundo son los de los esquimales y las monjas de clausura. 
El deseo de permanecer joven no es nuevo, Nefertiti también usaba mascarilla nos narra cómo hombres y mujeres de culturas y épocas diferentes trataron de acentuar su belleza y detener el reloj del envejecimiento. 
La autora analiza lo que ha sido la belleza en la historia del ser humano a lo largo de los siglos desvelando los secretos de tocador y de seducción de mujeres legendarias como Salomé, Lucrecia Borgia, la condesa Bathory o la emperatriz Sissi. Las páginas de este libro nos introducen en desiertos, en enigmáticos harenes, en las costumbres y tradiciones de sociedades milenarias. 
Ángela Bravo nos descubre las fórmulas más famosas para cuidar el cutis, el pelo, las manos; se detallan los baños de Cleopatra o de Popea; baños relajantes, curativos, de belleza, astrales, así como la forma de realizarlos. 
Se describen algunos de los elixires de Nostradamus o Paracelso y la historia del perfume: clases, fórmulas, las esencias de Madame Pompadour, Jezabel, Venus y las fragancias más afrodisiacas y esotéricas.


Opinión personal: apenas puedo expresar con palabras la decepción que he sentido al leer Nefertiti no usaba mascarilla. No logro comprender cómo la misma editorial que publica obras tan interesantes en su colección Breve Historia ha podido editar este libro repleto de imprecisiones. 
Para empezar, tengo que señalar que el libro tiene dos partes bien diferenciadas que quiero comentar por separado: los fragmentos dedicados a las fórmulas o recetas de belleza y las páginas donde se nos narran anécdotas históricas y se nos crea un contexto cultural. 
Los fragmentos donde se nos muestran recetas y consejos de belleza y cuidado personal están bastante bien, muy documentados y con un gran trabajo detrás. Se nos presenta un compendio para el cuidado de diversas partes el cuerpo y muchos datos y recetas de sencilla preparación. Y este es el motivo por el que esta obra no se lleva un rotundo cero.
Pero mi decepción, e incluso estupefacción, ha llegado cuando he encontrado errores garrafales en las anécdotas históricas que intentaban contextualizar los fragmentos de belleza. Antes de nada, quiero decir que estas partes “históricas” están metidas con calzador, que parece que primero han escrito la parte dedicada al cuidado personal y luego han ido añadiendo anécdotas para hacer más amena su lectura. Y nada más lejos de la realidad. Me he encontrado con una Historia fallida, superficial y llena de vaguedades temporales. Hay errores pasables y achacables a un descuido por parte del autor y del editor (y del elaborador de textos y del revisor y adaptador literario que aparece en los créditos) como el confundir a Isaías con Jezabel en un párrafo, simplemente cambiando sus nombres y actos, o la famosa ciudad italiana de Pésaro con Pásaro. E incluso puedo pasar de puntillas ante la alusión a la recaudación de dinero a través de la prostitución para la construcción de la pirámide de Keops porque supongo que lo habrán leído en algún lado o el citar a Heródoto y Flavio como si nada sin poner fuente alguna (a Shakespeare, Quevedo y la Biblia, entre otros, sí los cita). Pero por nada del mundo puedo aceptar errores de principiante tales como confundir a Nefertiti con Nefertari (sí, el principio de sus nombres se parece pero nada más; y no quiero hacer ninguna disertación histórica al respecto), cambiar la gran victoria de Actium por la batalla de Acacio (imagino que un error al transcribir erróneamente el nombre) o encumbrar a Marco Vipsanio Agripa a la categoría de Emperador (únicamente por haber construido unas termas). Quizás soy demasiado quisquillosa con los temas históricos, pero es tal el cúmulo de despropósitos que no puedo dejarlos de lado. 
Creo que una obra sin todo este “adorno pseudohistórico” hubiera sido de mayor calidad, ya que pienso que se ha optado por maximizar las anécdotas más suculentas de ciertos periodos a favor del espectáculo sin sentido alguno (se da mayor importancia a los harenes que a las termas romanas y los onsen japoneses en el epígrafe sobre el baño, por ejemplo). 



Autora: Ángela Bravo cursó estudios de Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y de Arte Dramático en el Conservatorio de Madrid y en las Escuelas de Jesús de Aladen y Jorge Eines. 
Ha publicado varias monografías sobre historia de la belleza en editoriales como Alianza. En la actualidad está vinculada al mundo de la publicidad y medios de comunicación. Es autora de varios artículos de prensa y relatos de viaje.


Puntuación


1 comentario:

  1. Jajaaja no te voy a mentir, antes de ver la nota que le habías puesto ya tenía claro que no iba a leerle.. ¿pero a quién narices se le ha ocurrido ese título? Horrible.
    Ahora que después de leer la sinopsis y tu reseña.. aún menos.
    Adiós! x)
    un besito guapa

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