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lunes, 2 de mayo de 2011

Imprimado - Cap 10



CAPÍTULO 10: VULTURI

Los siguientes cuatro días pasaron rápidamente. La mayor parte del tiempo se fue en entrenamientos. Yo no necesitaba mucho entrenar, pero así ayudaba al resto y era una manera de pasar más tiempo con Alex.
Todos habían mejorado mucho en comparación al primer día, sobre todo los lobos más jóvenes. De todas formas yo no estaba muy contento con el resultado. Si pretendíamos enfrentarnos a la Guardia al completo necesitábamos que entrenaran más y, sobre todo, con más realismo. Aunque los lobos se esforzaban al máximo no era suficiente. Se cansaban muy a menudo y los descansos tendían a ser cada vez más largos. Y eso me exasperaba, aunque Edward no dejaba de recordarme que ellos lo necesitaban, que a diferencia de nosotros seguían vivos.
Sam había comenzado a odiarme de nuevo y todo porque intentaba que sus cachorritos aprendieran más rápido. Según él les agotaba física y mentalmente. Menos mal que siempre estaban cerca Edward o Jacob para devolver las cosas a su cauce y serenarnos a ambos, sino podría haber estallado una guerra muy diferente a la que estábamos preparando en cuestión de segundos.
Lo más extraño es que Aro no se había vuelto a poner en contacto conmigo, lo que me olía a chamusquina. En su última llamada me había quedado claro que no confiaba por completo en mí y dejarme tanto tiempo suelto no era normal. Yo por mi parte tampoco iba a coger el teléfono y llamarle, ya que no tenía nada nuevo que contarle, si obviaba los planes para su destrucción, claro.
Así que los pocos momentos que tenía de relax eran los que Alex se pasaba descansando, ya que solía acompañarla. En ese momento estábamos tumbados en mi dormitorio. Yo me había recostado sobre la cama y ella se había tirado sobre mí cuan larga era, posando su cabeza en mi hombro. A los pocos minutos se había quedado completamente dormida, y desde entonces me había dedicado a mirar su bello rostro y a disfrutar del compás de su respiración, unido a las suaves cosquillas que hacía su aliento en mi cuello.
- Vienen para acá – gritó de pronto Alice y dos segundos después estábamos todos reunidos en el salón.
Alex se había levantado con la rapidez que nos caracteriza y tras transformase saltó por la ventana y se dirigió, pensé yo, hacia la reserva a avisar a los suyos. Mis sospechas se vieron confirmadas cuando en menos de lo que tardó Bella en llevarse a Nessie lejos de la casa aparecieron los lobos más importantes de ambas manadas, es decir, los alphas y sus lugartenientes.
Todos estábamos bastante tensos y mirábamos a Alice y Edward alternativamente en busca de una respuesta, de algo a lo que atenernos.
- ¿Y bien? – preguntó Jacob situándose junto a Carlisle – Alex dijo que venían los chupasangre, que tendríamos que prepararnos.
- Por ahora sólo viene una misión de reconocimiento – comenzó Edward, pero enseguida fue cortado por Alice, quien comenzó a hablar mirándome fijamente.
- Los Vulturi desconfían de Demetri, pero su largo pasado junto a ellos y el ciego compañerismo de algunos miembros de la Guardia les frenan para enviar un ataque directo. Por eso viene una comisión evaluadora que decidirá sobre la marcha.
- Tendremos que comportarnos de acuerdo con la farsa – prosiguió Edward
- ¿Quiénes? – pregunté deseando con todas mis fuerzas que Heidi no estuviera incluida en la “visita”. Alice vio claramente mis intenciones y forzó una sonrisa mientras contestaba.
- Jane, Alec y Felix.
Mis pulmones se llenaron de aire en un momento de alivio. Al menos Heidi se quedaba en Volterra. No me habría gustado tener que fingir con ella, más que nada porque era mi, digamos, amante, y eso habría sido una completa traición a Alex.
- Entonces, ¿fingiremos que no somos “amigos”? – ironizó Sam – Porque creo que eso sería algo fácil y bastante creíble.
- No del todo – puntualizó Edward – Demetri tendrá que ser el que finja que no nos soporta, a todos en general.
- Menos a Nessie – apunté. Aro ya sabía que la pequeña me había cautivado.
- Se acabó, entonces, cualquier contacto por parte de Demetri con la manada, y por tanto, se acabaron también los entrenamientos – ordenó Carlisle
- Pero… - fui a protestar, pero Edward me cortó al adivinar, como no, mis intenciones.
- También cualquier tipo de contacto con Alex, Demetri. Lo siento, pero es por el bien de todos.
Sentí como las fuerzas abandonaban mi cuerpo. Tendría que separarme de ella, aunque fuera por poco tiempo y por una buena causa, pero iba a ser algo realmente difícil. Fingir que no la amaba, al contrario, que la odiaba, iba a ser un duro trago que esperaba poder realizar.
- Me gustaría decírselo yo – le pedí a Jacob, a lo que él asintió lentamente.
Me dirigí ante la atenta mirada de todos hacia la puerta, dispuesto a ir en busca de Alex, cuando la voz de Alice me detuvo.
- No sé si funcionará, pero vamos a intentarlo.
Me volteé un segundo, lo suficiente para dedicarle una triste sonrisa, y partí inmediatamente en busca de mi amada.
No me costó encontrarla. Estaba en el que ya se había convertido en nuestro claro, esperándome ansiosa mientras paseaba en círculos a una velocidad endiablada. En cuanto se percató de mi presencia se lanzó a mis brazos y yo no pude contenerme y comencé un beso fogoso, casi desesperado, que solo rompimos cuando ella necesito respirar.
- ¿Qué ha pasado? ¿Nos atacan? ¿Cuándo llegan? – preguntó tras conseguir normalizar su respiración.
Yo no la contesté, no todavía, y sin dejar de mirar sus dulces ojos la guié hasta estar sentados en el tronco caído donde solíamos descansar.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué estás tan callado? – preguntó nerviosa, y sentí como su corazón comenzaba a latir demasiado deprisa. Ladeé la cabeza para contemplarla mejor y lancé la bomba, asegurándome de que la tenía bien agarrada, por si acaso.
- No van a atacar, por ahora. Es una misión de reconocimiento – y sin dejar de mirarla a los ojos proseguí – Quieren estar seguros de que todo va bien, de que no les he traicionado…
- Pero…-intentó interrumpirme, pero la frené poniendo un dedo sobre sus labios.
- Por eso hemos pensado que lo mejor será fingir que las cosas son como ellos quieren, que yo os odio al igual que todos ellos y que lo nuestro nunca ha existido.
- Eso quiere decir… que hemos roto… - dijo conteniendo las lágrimas sin lograrlo.
Lo que más me dolía era hacerla sufrir, verla llorar por mi culpa. Se me estaba partiendo el corazón solo con oler el salado de sus lágrimas, pero tenía que conseguirlo, no podía fallar y dejar que mis antiguos hermanos acabaran con ella y su familia. Aún así mi corazón renacido se imponía a la razón y no quería abandonarla.
- No, no, no… Tú y yo seguimos juntos, ¿me oyes? – dije secando sus lágrimas con una de mis manos mientras que con la otra la sentaba en mi regazo – Sólo fingiremos que no es así, ¿vale? No me gusta nada este plan, el tener que estar separado de ti, sin besar tus labios, sin tocar tu piel ni aspirar tu dulce aroma… Pero es lo mejor para ti y para la manada. No quiero que te pase nada, Alejandra, y si para ello tengo que fingir que vuelvo a ser el Demetri despiadado y sin corazón de hace un mes lo haré – y haciendo una pausa para coger aire proseguí - Solo quiero que puedas esperarme, porque ten por seguro que en cuanto pueda volveré a tus brazos.
Poco a poco se fue calmando y mientras aproveché para embriagarme con su aroma, para recorrer la piel de su cuello con mis labios.
Al anochecer nos separamos. Ella se dirigió hacia la reserva y yo hacia la mansión Cullen. Allí estaban Edward y Carlisle esperando.
- Llegarán al amanecer – me informó el primero.
Y ante mi asentimiento Carlisle puso una mano sobre mi hombro e intentó consolarme.
- Todo saldrá bien, ya verás. Si estamos unidos lo conseguiremos.
- Gracias – pude articular antes de subir a mi cuarto. Una vez allí me desplomé sobre la cama. No quería cambiarme de ropa ni meterme en la ducha aunque sabía que tenía que hacerlo. Tras pasar toda la tarde con Alex su aroma había inundado mis poros y mi ropa, pero no quería desprenderme de él, no tan pronto.


Hola!! Pue sya estoy aquí de nuevo.

Siento mucho no haber publicado mucho antes, pero entre la uni, la familia y el maldito blogger que ha estado tres semanas riendonse de mi no ha podido ser.

Espero que sepais perdonarme

¡Besos!

5 comentarios:

  1. ESta geniall.. pense ke habias abandonado el blog.!! y me dejarias con la treneda duda.. ajaj XD grax.!!

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  2. muy chulo me alegro de que vuelvas a subir capis bss

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  3. Madre mia que capitulo mas complicado cariño, todo eso de las visiones, con la abanzadilla de los vulturis, ademas de esas lagrimas que Alex ha soltado al ver que tenia que separarse de el, han sido un trozo muy dificil
    Bueno, ahora separados y a ver como sale todo esto, estoy de los nervios por las espectativas de la lucha, madre mia
    Un beso mi reina y no sufras que aqui siempre esperandote

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  4. ME GUSTA MUCHO ESTE FICK
    ESTUVE ESPERANDO MUCHO TIEMPOO PARA K SUBIESESS CAPII Y A MERECIDO LA PENAAA
    ESPERO EL PROXIMO
    BESITOOSS :)

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  5. me gusta mucho esta historia espero con ancias en siguiente capi

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