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miércoles, 22 de diciembre de 2010

2 - Una navidad obligada - Irene Comendador


Una Navidad obligada - Irene Comendador


“Edward hace ya mas de un año que te has ido, te necesitamos y quiero que estés aquí con nosotros en las navidades, ya sabes que mama esta muy triste por tu ausencia y creo que se lo debes. Al fin y al cabo este cambio de vida y lugar lo hicimos por ti y aunque no este de acuerdo con tu decisión, te apoyare en lo que necesites. Pero has de venir en diciembre, nos lo debes y es una orden”

Este era el maldito mensaje que me había dejado Alice en el buzón de mi teléfono móvil, ese que nunca tenía a mano y que aunque viera sus llamadas no las respondía.

Si, más de un año, exactamente trece meses, veintitrés días y seis horas y media. Ese era el tiempo que había pasado desde que deje a Bella allí sola y desamparada en el bosque de Forks. Ese era el tiempo que llevaba muriéndome sin saber que seria de mi no-vida, porque si antes estaba muerto, ahora estaba enterrado y sepultado por el dolor que hería mi pecho y me dejaba una evidente asfixia. Estas no eran las condiciones en las que quería que me viera mi familia y aunque sabía que mi madre sufría, también sabía que verme en este estado seria añadir aun más sufrimiento a la pila.

No me alimentaba lo suficiente causando un lamentable reflejo ante la gente que me pudiera ver, con los ojos siempre ennegrecidos y enfermizas ojeras delatoras. Y cuando al fin ya no podía mas, mi ingesta se basaba en carroña de la peor clase, ratones y bichos que solo hacían que mi estomago quisiera vomitar. Pero no merecía ni una sola sensación de bienestar, no después de haber causado tanto tanto daño a la mujer dueña de mi corazón, no cuando yo fui el que la despojo de su vida humana y feliz, cuando la hice tener esperanzas para luego tirarla por tierra todos los planes y alegrías.

Bella había sufrido estando conmigo y ahora sabía que también estaba sufriendo estando sin mí. Pero la solución no era volver, no, ella era fuerte y al final me olvidaría, encontraría a un hombre que la quisiera, quizás no tanto como yo, pero al menos la haría feliz.

Con estas conjeturas me empezó a atormentar mi subconsciente, imaginándola en brazos de otro, en sus labios, en sus…

Deseche ese tipo de pensamientos antes de causarme aun mas dolor si es que eso era posible, ella se merecía tenerlo todo en la vida y conmigo no lo tendría, mi decisión había sido acertada, me lo tenia que repetir millones de veces a lo largo de los días porque si no iría a por ella y la haría mía de nuevo.

No, eso no podía ocurrir.

Más de una vez pensé en volver un instante para comprobar que estaba bien, que había rehecho su vida y ahora ya era feliz. Pero cualquier cosa que me encontrara seria una dura prueba para mi autocontrol, ya era difícil con la distancia, mejor no forzar la situación. Si la veía bien y repuesta, estoy seguro que mi cuerpo sentiría una minima felicidad por ella, pero al tiempo se llenaría del desamparo de no ser yo quien la otorgase esa felicidad. En cambio si la encontraba mal y destrozada, ¿Cómo podría dejarla así? No podría y este año de purgatorio no habría servido para nada. No podía hacer eso.

Escuche el mensaje otras trescientas veces y me debatí si ir o no a la maldita Navidad de los Cullen, con Jasper notando mi inminente estado vegetativo, con Rosalie apuñalándome con la mirada por haberla sacado de Forks con tanta urgencia y por ello volver a iniciar demasiado pronto otra vida en otro sitio, yo sabia muy bien por sus pensamientos que Forks la gustaba mucho. Emmett, que querría seguro hacerme reír para calmar mi sufrimiento y aun así solo conseguiría hacerme mas desdichado, mi hermano no tenia la culpa de que yo fuese un maldito gilipollas. Alice y su incansable nerviosismo, insistente en que mis pasos se desandarán y recapacitara en volver junto a Bella, pero era algo que no iba ocurrir hermanita. Mi padre, con su mirada condescendiente y sus palabras de apoyo, rogándome que me cuidara mas y no rehusara a alimentarme bien, según el ese tipo de comportamiento no me traería nada bueno. Y por ultimo mi madre, mi querida y adorada Esme, que aunque intentase en sus facciones disimular su sufrimiento, sus pensamientos me martilleaban las sienes, compadeciéndose de mí, sintiendo pena por mí y sufriendo como nunca había visto a nadie hacerlo por mi pasada decisión de abandono.

No, no podía ir, era algo que me superaría, algo que no creía que mi cuerpo y menos aun mente pudiera aguantar.

“Edward, tengo las maletas cargadas en el coche de Rosalie, y nos disponemos a ir en tu busca sin no me llamas de inmediato y me dices que en menos de dos días estarás aquí, te juro hermanito que sabre si me mientes, así que será mejor que te lo pienses pronto, porque te juro que como me hagas de ir hasta allí te haré la vida aun mas insoportable, te hablare de ella en todo momento, y si, es una amenaza, siento ser así de dura contigo pero es lo que te has buscado tu solito”

Este ultimo mensaje de Alice era dañino, “te haré la vida aun mas insoportable, te hablare de ella en todo momento” había dicho, y con esa sola amenaza se me desmoronaron todos los esquemas, mi hermana me apuñalaba de la única forma que podía hacerlo y eso no era propio de ella. Recapacite, si se había atrevido a decirme eso es porque era mucho peor de lo que a mi me parecía el estado de mi familia, sobre todo de mi madre. En su tono de voz la podía notar el claro esfuerzo que estaba haciendo al propinarme tremendo ultimátum.

Al final desistí y llame por teléfono para colgar en cuanto esas dos palabras salieron de mi boca.

“Allí estaré”


Me alimente bien en el camino que decidí hacerlo corriendo, necesitaba destensar mis músculos agarrotados, había pasado mucho tiempo encerrado en las cloacas entumecido y acurrucado, envuelto en mi propio dolor.
Por el camino un par de pumas me hicieron estar ya en unas al menos mejores condiciones para ver a mi familia, aunque se que no les engañaría, además seguro que Alice les tenia al corriente de mi vida fuera de su alcance, esperaba que no fuese demasiado detallista con respecto a mi forma de pasar los días como enterrado en vida, mis padres no se merecían el dolor ocasionado por esas revelaciones.

Allí estaba en la puerta de la nueva casa de mi familia, con una evidente congoja y el cosquilleo extraño en la boca del estomago, suponía que a causa de la extrema ingesta de hacia pocas horas. Al parecer mi cuerpo se había acostumbrado a no comer demasiado y ahora era molesto estar tan hinchado.

Al pasar por la puerta, una mujer ansiosa se echo a mis brazos casi sin dejarme dar el primer paso.

_ Tu padre me ha estado reteniendo de no ir en tu busca desde hace mas de media hora que nos dijo Alice que estabas ya próximo a la casa. Cariño no te imaginas lo que te he echado de menos_ dijo Esme abrazándome aun

_ Ya estoy aquí mama, yo también les eche de menos a ustedes_ intente dejar ver en mi rostro una sonrisa, pero creo que fue nefasto el resultado

_ Cariño ¿sufres mucho aun?_ dijo y estoy seguro que se arrepintió en el mismo momento que las palabras se escaparon de sus labios

_ No, estoy mejor_ mentí aunque sin mucho éxito

El resto de la familia fue llegando hasta mí, para regalarme sendos abrazos y palabras de cariño, incluso Rosalie parecía contenta con mi regreso, aunque tendría que aclararles mas adelante que solo serian un par de días. Bien sabía yo que no podría aguantar esta farsa de un Edward repuesto mucho tiempo. La soledad era una necesidad en mi organismo últimamente casi tan importante como la sangre, puesto que gracias a ella, podía pasar los días con mi dolor y dejarlo expandirse sin esfuerzo, sin tener que interpretar ningún papel para nadie. Serian dos días muy muy largos.

Me extraño no ver a Alice, ella que había insistido tanto en tenerme bajo su mismo techo y ahora no estaba para recibirme. En cierta manera me tenía algo desconcertado, sus palabras en mi contestador, sus amenazas y esta ausencia no eran dignas de ella, algo pasaba y tenía que saber que era.

Pasaron más de tres horas hasta que se digno a aparecer por la puerta de entrada, tan bailarina y entusiasmada como siempre, abalanzándose encima de mí como tantas veces había echo en el pasado y dejándome ver a la Alice que siempre era. Así y todo parecía que no hubiese cambiado nada si no llega a ser porque desde el mismo momento que la había oído llegar con sus pensamientos chillones, ella se concentraba en hacer una minuciosa traducción al hebreo antiguo uno de los ejemplares de su colección de novelas históricas. Me ocultaba algo y debía ser importante para tanto secretismo.

_ ¿Que pasa Alice? ¿Que me ocultas?_ la dije una vez nos quedamos solos en el patio trasero de la casa

_ Nada, ¿Por qué lo dices?_ dijo rodando sus ojos y sacándome la lengua de inmediato

Pero a mi no me engañaba, había algo, sabia algo y no quería que yo me enterara, pero al final terminaría por saberlo, solo era cuestión de tiempo, después de la quinta edición de novelas parecía casi hasta físicamente cansada.

_ No podrás seguir así eternamente, así que será mejor que me digas que se cruza por esa cabecita de una vez si no quieres que me enfade, si tan fervientemente me lo ocultas seguro no será nada bueno_

Pero no me contesto, solo se levanto con gesto enfadado y comenzando por otro de los libros en su mente me abandono allí apoyado contra la fachada de la casa. Mi primer impulso era seguirla y así terminar por descifrar su secreto, pero la mano de mi hermano me detuvo al instante.

_ Edward, se que para ti es difícil, pero quiero pedirte que no te vayas mas de casa, de verdad que tanto a Carlisle como, y lo sabes bien, Esme les estas causando mucho pesar, no paran de hablar de ti, de pedirnos que vayamos a buscarte y hacer lo posible por no llamarte a todas horas, eso sin contar cuando cada vez que ya no aguantan mas, lo que reciben en respuesta a tales llamadas es tu completo mutismo, no es justo para ellos y tampoco para ti. Creo que con el apoyo de la familia será más fácil salir de esto_ Dijo Emmett sin dejar de tocar suavemente mi hombro

_ Lo siento_ pero no pude decirle nada mas, ahora no solo estaba mal por hacer daño a Bella si no que a mi familia la estaba torturando, yo era un completo desgraciado

La noche paso y nos entretuvimos jugando al ajedrez y Alice estuvo evitándome todo lo que pudo, además en no se que momento se ausento como unas tres horas, en las que al parecer nadie sabia donde estaba y cazando ya sabia yo que no.

A la mañana siguiente, el día 24 de Navidad, hacia un sol poco digno de estas fechas, no era un día calido, porque el viento movía las copas de los árboles con violencia, pero al menos el astro rey se hacia notar con su presencia.

Sentí los devaneos de Alice al otro lado del prado junto a la casa y decidí ir en su busca, esta vez aunque tuviera que correr tras ella, no se me escaparía.

_ Venga dilo ya, me estas volviendo loco ¿para esto querías que viniera? Para hacerme torturar con la ocultación de un secreto que por lo que veo debe ser muy importante como para que te tomes tantas molestias_ dije a sus espaldas

Pero cuando se volvió lo pude ver, ella estaba herida, su semblante era de puro dolor y desolación, casi me recordaba a mi en el espejo y me desespero no saber que era lo que la pasaba.

Antes de poder asimilar lo que su mente me empezaba a mostrar con horror, hablo

_ Bella ha muerto Edward_

_ ¿Qué? No, ¡¡¡¡¡NO!!!!! No puede ser, eso no es posible, dime que mientes Alice, ¡¡¡¡DIMELO!!!!_ grite zarandeando sus hombros

_ Lo siento, el resto de la familia no lo sabe aun, por eso no has podido verlo en sus pensamientos. No te miento Edward, Bella murió hace tan solo tres días. Tubo un accidente con su coche, cayo por un acantilado, la policía dice que la fallaron los frenos, pero yo se que no fue así. Edward, ella….._

_ No lo digas. Ella no podría haber echo eso, no podría, ella…._ y mis rodillas se hundieron en la tierra mientras sentía mi muerte llegar, apoderándose de lo poco de vida que aun tuviera encima

Ya no había nada que me retuviera aquí, había llegado el momento de desaparecer por completo y visitar a los Vulturis para que terminaran con mi vida de una vez por todas. Porque un mundo sin Bella no era sitio para mi, prefería quemarme en el maldito infierno antes de pasar un día mas aquí en el purgatorio.

_ Se lo que estas pensando y puedo ver que lo que harás no es lo correcto, no te lo permitiré así tenga que estar pegada a ti las veinticuatro horas del día hermanito, no lo permitiré. Pero antes de nada debes saber una cosa_ dijo sujetándome con fuerza de las muñecas para que no escapara

_ ¿Qué?_ susurre

_ Ella esta aquí enterrada_

_ ¿QUÉ? ¿COMO? Porque ha pasado eso, no lo entiendo…._ farfulle incoherentemente

_ Cuando la enterraron en Forks, fui a ver a Charlie y el me dijo que durante todo este año sabia que esto iba a ocurrir, que ya no era una mujer, que era un alma en pena que se movía por inercia, que solo pensaba en ti y pasaba las noches y los días medio drogada en sus pensamientos. Edward, no quiero hacerte mas sufrir pero siempre te dije que no seria una buena idea, que debías volver con ella. Fue el mismo padre de Bella el que me pidió que me llevara el féretro conmigo, que el me ayudaría a desenterrarlo sin que las autoridades se enteraran, al fin y al cabo la autoridad era el, así que así lo hicimos. Debía depositarlo en una tumba cerca de nuestra casa en Forks, puesto que en un par de ocasiones ella así lo había dicho en sus delirios nocturnos. Tendrías que haber visto la cara de Charlie al pedirme estas cosas. Pero no pude dejarla allí sola, no pude sabiendo que ya nunca estaríamos allí, me parecía como si la estuviese abandonando. Así que sin meditarlo mucho la traje hasta aquí_ dijo sollozando y podía ver la furia en sus ojos por no poder soltar las ansiadas lágrimas que le quemaban por dentro.

_ ¿Dónde esta?_ exigí saber

_ Sígueme_ dijo mi hermana soltándome ahora si de las manos

No corrimos mucho, estaba realmente cerca, como a unos dos kilómetros en sentido contrario desde donde yo había llegado. En mitad de un bosque, lleno de árboles que a causa de esos inusuales destellos de sol dejaban iluminado un pequeño altar de piedra que se encontraba al pie de un árbol.

Su olor estaba en ese lugar, o así me engañaban mis instintos, que habría imaginado su cuerpo exactamente con la sola idea de sentirla de nuevo viva. ¿Podía un cadáver emanar ese olor tan característico de bella? Al parecer si. Suponía que las ropas con las que la habían enterado estarían impregnadas con su esencia, eso pasaba a veces con los cadáveres de los humanos.

“¿Cadáveres?” como podía estar relacionada esa palabra con mi Bella, no, ella tenia que haber vivido, así lo planee, así debería haber sido, en maldita hora Edward Cullen se te ocurrió interferir en la vida de esta mujer, interponiéndote en su camino, coartándole los pasos que tenia predestinados seguir.

Me tire como si de mi única brizna de cordura se tratara encima de aquella fría y horrible lapida, donde no había palabras grabadas, donde no se podía leer ni siquiera su bello nombre. Y agradecía ese gesto, seria si cabe un dolor más punzante ver su nombre allí escrito, profanado con tan macabro y ruin final.

Quise abrirla, sacarla de allí, pero Alice me lo impidió y tenía razón, de que serviría verla en aquellas condiciones. Pero tenia que comprobar que era cierto, que ella me había abandonado, lo necesitaba, lo necesitaba.

_ ¿Por qué lo hiciste Bella? Me lo habías prometido, por Charlie, por ti, por mí, lo prometiste. Maldito hijo de puta soy que he permitido que acabaras con tu vida por mi estupidez, por mi egoísmo, no merezco ni un segundo más de estar aquí. Tendría que ser yo el que descansara en esta fría tierra y no tú, con tu belleza, tu esencia e inteligencia, siendo lo más bello y amado que he tenido en toda mi maldita existencia. Te quiero Bella, te quiero más de lo que nunca nadie querrá a nadie y pronto estaré contigo, pronto estaremos juntos. Si pudiera retroceder en el tiempo…. Si pudiera darte un solo abrazo mas, un beso, un…._ y mi voz se quebró, desecho por completo

“¿Porque no me lo dijiste antes Edward? ¿Por qué has esperado tanto tiempo para recapacitar y cambiar de idea?” dijo su voz en mi cabeza

La imaginación te juega malas pasadas, pero si la mía era tan macabra de dejarme escucharla con tanta realidad, la permitiría que así fuera.

_ Te juro amor mío que lo hice por que te quería, porque quería darte una vida humana, fuera de este mundo de sangre y muerte que me rodea, porque creí que tú serias más feliz sin mí, porque…._ no podía seguir, no podía

“¿Si pudieses volver atrás el tiempo, estarías conmigo para toda la eternidad Edward?” volví oír su voz

_ No te dejaría escapar mi vida. Haría exactamente todo lo que tú me pidieras, todo, cualquier cosa, lo que fuera_ susurre contra el cuello de mi camisa sabiendo que por fin me había vuelto loco del todo

“Date la vuelta Edward, porque estoy aquí, porque jamás me haría daño sabiendo que podría tener una efímera posibilidad de volverte a estar junto a ti. Edward no estoy muerta, estoy aquí contigo y seré tuya si tu lo deseas”

Desperté de mi letargo y al volver mi cuerpo con demasiada y temerosa esperanza de ser otra de mis alucinaciones, la vi, allí frente a mí, con su abrigo blanco y un rayo de luz en su rostro, dejándome ver lo bella y majestuosa que siempre había sido. Salte a su lado, la abrace fuerte como si no hubiese pasado nada, como si mi martirio hubiese quedado allí en aquella piedra inerte que me había desgarrado el pecho hacia tan solo un momento, quedando mi dolor, pesar y muerte allí postradas y notando ahora mi corazón latir de nuevo al sentirla entre mis brazos, arrancando con furia la miel de sus labios, no sabia si era mi imaginación, pero si era así que durara mucho mucho tiempo. Si en esto consistía mi locura, bienvenida sea para siempre a mi lado.

Sabía tal y como la recordaba o incluso mejor, mientras sentía como ella me correspondía anhelante a mi beso, hundidos en la lujuria y la desesperación, en la más devastadora urgencia de nuestros cuerpos y mentes.

_ ¿En verdad eres real amor?_ no pude reprimir el preguntar rozando sus labios mientras la abrazaba con fuerza

_ Soy todo lo real que se puede ser. Y no pienso irme a ningún sitio si tú no me acompañas. Acabas de prometerme que no me volverás a dejar, así que tendrás que cumplir con tu parte del trato y convertirme en lo que tú eres porque una vejez no hará lo que un año de dolor no pudo hacer. Te quiero Edward y no soportaría que me hicieras de nuevo esto…_

_ Jamás. Jamás amor, nunca. Estaré pagando el resto de mi existencia por poder compensarte el daño que te hice, el dolor que te causé y te prometo que si eso es lo que quieres, te convertiré en lo que yo soy, da igual mi egoísmo, mi desquiciante forma de pensar, que nos han hecho llegar hasta esto. Te juro, te prometo amor mío, que jamás, óyeme bien, jamás volveré a separarme de ti, si eso es lo que quieres. Y estaremos juntos para el resto de la eternidad_

_ Eso es exactamente lo que quiero. Mira que tener que simular una muerte para hacerte ver las cosas. Edward, deberás perdonar a Alice por ser mi cómplice a tan escabrosa obra_

_ ¿Perdonar? Le estaré eternamente agradecido por abrirme los ojos y por traerte de nuevo hasta mi_

_ Te quiero Edward Cullen. Para siempre_ dijo poniendo sus manos en mi cuello y acercándome a sus labios

_ Te quiero Isabella Swan. Para toda la eternidad_ conteste acatando sus órdenes y fundiéndonos en un beso perfecto, mientras mis brazos la rodeaban y acercaban a mi pecho.

Por fin esta Navidad había recibido el mejor regalo el que más había anhelado.
Tenerla de nuevo a mi lado.

7 comentarios:

  1. Que pena que estaba viva!! Sí, lo lamento, pero de toda la historia de "Crepúsculo", Bella es lo peor... Tendría que haber seguido adelante Edward y listo ;-)

    Mucha suerte, Irene!! Besos!

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  2. estupendo Irene...
    me gusto mucho la manera de hacer a Edward abrir los ojos... Alice es malvada... jajaja....
    besos!!

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  3. Que bonico!! Pero lo de Alice fue una broma de mal gusto. puede que haya abierto los ojos de Edward. Pero montar la muerte de Bella... menos mal que este Edward no se resistio como en crepúsculo para convertirla (la segunda vez que se lo pide)
    Saludos

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  4. Gracias chicas, muy amables, siempre me ha intrigado como pasaria Edward aquella epoca apartado de Bella y que seria de el, ademas un final sin Vulturis me parece una buena alternativa, de ahi salio este os, y por Alice no os preocupeis que aunque haya quedado como una mal hermana, solo lo hizo porque sabia que al final funcionaria, ella lo ve todo jajajaja
    Un beso guapas

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  5. A mi también me intrigó ese tiempo en el que estuvo separado de ella, me hubiese gustado saber que fue de él aunque estoy segura que lo pasó muy mal, pero se lo merecía por gili ¿a quién se le ocurre dejarla?.
    Así que me gustó que rellenaras ese hueco y cambiaras un pelín la historia.
    Alicie se portó como tenía que hacerlo, por lo tanto no hay nada que perdonarla, al contrario, hay que agradecérselo.

    Mi irenilla, me gustó tu relato, te deseo mucha suerte.

    Besos.

    ~Ade~

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  6. Irene!!!... waaa... esto me mato... esta estupendo... me encanto la forma en que completas el tiempo en que no se sabia nada de Edward.. Me hisiste recordar el tiempo en Crepúsculo.. cuando se amaban infinitamente sin la inoportunidad de Jacob... Waaa.. me encanto lo que hizo Bella.. Macabro.. pero.. lleno de Amor... Tk Irene y esto está Magnífico!!!

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  7. Irene me hiciste llorar... enserio crei que enverdad habia muerto y fue muy triste... miuy emotiva la priemra paerte pero bello final me ha gustado un monton

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