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lunes, 22 de noviembre de 2010

Imprimado - Cap 04


CAPÍTULO 4: EL TUO CANTANTE

Tras alimentarme en el bosque y probar mi nueva dieta nos dirigimos de nuevo hacia la mansión Cullen. Una vez allí Alice me hizo cambiarme de ropa, por lo que sólo me quedaba un pantalón y dos camisas limpios. No quise discutir con ella, por lo que me puse ropa limpia, pero no entendía muy bien porque tenía que hacerlo. Sólo la había llevado puesta unas tres horas y estaba completamente limpia. Pero la hice caso ante la mirada de todo el aquelarre y subí rápidamente a mi dormitorio.
Cuando bajé Nessie corrió hacia mí y medio metro antes de alcanzarme tropezó, cayendo a mis pies. Pero antes de que se golpeara contra el suelo la cogí y la alcé acomodándomela en la cintura.
- No deberías correr, podrías caerte y hacerte daño – la regañé suavemente alborotando su cabello.
Ella hizo un mohín con su linda boquita y yo la sonreí como un bobo, y cuando alcé la mirada vi como Bella, Rosalie y Emmett me miraban sorprendidos.
Me acerqué a Bella y la entregué a la niña, quien hizo una mueca de disgusto y puso su mano en la mejilla de su madre. Bella la miró preocupada y yo me alejé saliendo hacia el garaje, donde Alice me había dicho que me esperaría. Sin embargo no estaba allí, sino que todavía se encontraba en su cuarto junto a su marido.
Me apoyé en el Mercedes negro, el coche que tenía más cerca, y me dispuse a esperar. Sentí como Emmett, Rosalie, Bella y Renesmee se dirigían hacia mi posición, pero no me moví. Los dos primeros se subieron en el BMW descapotable mientras Bella se acercaba a mí con su hija en brazos.
- Demetri. – llamó mi atención – Nessie quiere acompañarte de compras. ¿No te importa? Rosalie se hará cargo, pero ella quiere ir contigo.
- Por supuesto, Bella. – la contesté posando mi mirada en la suya – No hay ningún problema. – Y más bajito añadí – Siento haber amenazado a tu familia en el pasado.
Ella abrió los ojos sorprendida y asintió suavemente, pero no pudo decir nada porque en ese momento entró Alice chillando seguida de Jasper.
- ¡Vamos, vamos, vamos! ¡Qué sólo tenemos cuatro horas!
Se montaron en el Porche amarillo que claramente pegaba con su personalidad y yo me subí en su asiento trasero. Si tenía que elegir entre un malhumorado Jasper y una hiriente Rosalie me quedaba con el primero. Por lo menos él no se daba ínfulas de grandeza ni nada por el estilo, únicamente estaba preocupado por su familia.
Bella intentó que Nessie montara en el asiento trasero del BMW, pero la pequeña tenía otra idea y no paró hasta conseguir que su madre la sentara junto a mí. Jasper se removió incómodo y me dio una mirada de advertencia, a lo que yo le respondí con una gran sonrisa falsa. Si él iba a desconfiar de mí que lo hiciera, yo no iba a estar pidiendo perdón cada tres minutos.
Nos pusimos en marcha y por el camino Nessie fue contándome lo que hacía en un día normal. No podía ir a la escuela porque crecía muy rápido y sería difícil de explicar. Sin embargo, su padre y su abuelo la daban clases, y a veces también su abuelita y alguno de sus tíos. Por lo que pude ver aprendía muy deprisa. Además, me relató los juegos que más la gustaban y sus dibujos preferidos. Cuando me quise dar cuenta estábamos en el parking de un gran centro comercial.
Lo primero que hicimos fue dirigirnos a una tienda de ropa masculina. Allí me probé medio centenar de prendas bajo la atenta mirada de Alice y Rosalie. Fue una maldita tortura. De no ser por la forma en la que la brillaban los ojos a Alice cada vez que salía del probador con algo que la gustaba diría que lo hacían a posta para vengarse. Nessie estaba con ellas y brincaba de vez en cuando cuando algo la gustaba especialmente, peor al rato se empezó a cansar de verme salir y entrar con diferentes atuendos.
- Ya vámonos… - dijo realmente cansada
- Sí venga – respondí mirando a Alice, que asintió de mala manera.
Nos dirigimos entonces hacia la caja registradora, donde había siete bolsas enormes esperándonos con todo lo que habíamos elegido. Pagué escandalizado por la cifra que me dieron y salimos de allí.
Yo tenía la vaga esperanza de que esto hubiese terminado, pero no tuve tanta suerte. El par de vampiras se dirigió entre risas a una mercería y yo comencé a protestar.
- Eso sí que no. Una cosa es que pose durante dos horas para vosotras… Pero mi ropa interior la elijo yo…
Obviamente no me sirvió de nada y media hora después el montón de bolsas había crecido.
Finalmente compramos tres pares de zapatos y dos de zapatillas y nos dirigimos hacia la tienda de juguetes, donde yo quería ir desde un principio.
- Nessie – la llamé, y ella se volvió hacia mí desde los brazos de Jasper, que no se había despegado de la enana en un solo momento – ¿Me ayudas a elegir la muñeca más bonita de la tienda?
Ella me miró sorprendida y enseguida se lanzó al suelo y se puso a recorrer toda la tienda seguida por todos nosotros. Cuando llegamos a la sección de muñecas lo sentí. El olor más delicioso que jamás había percibido antes estaba allí, ante mis ojos. Provenía de un joven dependiente que estaba colocando unos pequeños camiones articulados en una estantería. Enseguida decenas de imágenes pasaron por mi mente: su sangre corriendo por mi garganta, la insuficiente caza de horas atrás, la corta distancia que me separaban de mi presa…
Pero con un grito de Alice Jasper y Emmett se abalanzaron sobre mí e intentaron sacarme de allí. Yo intenté luchar contra ellos y casi consigo deshacerme de su abrazo, pero un par de ojos captaron mi atención. Renesmee me miraba asustada desde los brazos de Rosalie, y enseguida logré recordar porque estaba allí. Alejandra.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano intenté relajarme pensando en Alejandra y en Nessie, no quería asustarla más, y dejé que Jasper y Emmett me sacaran de allí. Cuando aflojaron su agarre eché a correr hacia el bosque, y ellos me siguieron. Me hubiera gustado pensar que era porque estaban preocupados por mí, pero no era así; simplemente querían cerciorarse de que no mataba a ningún humano.
Cerca de la mansión Cullen frené mi marcha y me dejé caer de rodillas. Por primera vez en mi larga existencia me sentía mal por querer matar a un humano. Y no entendía qué me había pasado, porque me había descontrolado de esa manera. Llevaba toda la vida, y toda la tarde rodeado de humanos. Pero había sido oler se sangre y volverme loco. Como si… Un momento, ¿sería ese muchacho mi cantante? ¿Después de tantos años y cuando me vuelvo “vegetariano” me encuentro con mi cantante? Debía de ser una macabra broma del destino…
Realmente me estaba volviendo loco. Primero lo de la imprimación y luego esto. Sin contar el cariño que le había cogido a la pequeña Cullen. Pobrecita, estaba muy asustada. Seguro que no quería volver a verme.
- De hecho está preocupada por ti. Y si no fuera por mí estaría aquí ahora mismo.
- Edward – dije volviéndome hacia él – Lo siento. No quise… Yo… No quise asustarla – me disculpé torpemente – entiendo que no quieras que se vuelva a acercar a mí.
Edward soltó una carcajada y se acercó a mí dándome una palmada en la espalda.
- Ya te ha atrapado a ti también. Nos tiene a todos en la palma de su pequeña manita. Y por supuesto que no la voy a alejar de ti, solamente quería hablar contigo solas y con ella revoloteando sería difícil.
- Tú dirás – le animé un poco más animado por sus palabras. Al menos me podría disculpar con la enana.
- Hoy has sido fuerte. No todos los vampiros pueden estar tan cerca de su “cantante”…
- Casi lo mato… - gemí – Así que no he sido nada fuerte…
- Bueno, pero Emmett y Jasper estaban allí y aunque en un primer momento pudieran detenerte ambos sabemos que no lo hubieran conseguido por mucho tiempo…
Las imágenes de la escena vivida llenaron mi cabeza y Edward pudo verlo desde mi perspectiva.
- ¿Ves? Tienes un gran autocontrol… - me animó – Vamos a casa. Nessie está ansiosa por verte.
Yo le seguí algo más convencido conmigo mismo. Al fin y al cabo había logrado controlarme lo suficiente para que los Cullen me sacaran de allí sin problemas, pero aún así… De haber estado solo había acabado con la vida de ese humano, o incluso de varios humanos.
Al llegar a la mansión Cullen me encaminé hacia el salón, donde estaba toda la familia. Pasé por delante de Nessie y me dirigí hacia Carlisle, aunque en realidad mis palabras iban para todos ellos.
- Lo siento. No debería de haber perdido los papeles… Si queréis que me vaya…
Estas palabras pensadas durante toda la tarde dolieron en mi interior. Yo no quería separarme de Alejandra, y mucho menos sin haberla visto de nuevo.
- La verdad es que esperaba algo así – habló Carlisle – y no creía que te ibas a controlar de esta manera. Es duro adaptarse a nuestra dieta, pero tú has dado un paso de gigante esta tarde. Así que nadie va a echarte de esta familia…
Yo sonreí sinceramente y asentí con la cabeza como forma de agradecimiento, y enseguida me volví hacia Nessie.
- Perdóname pequeña, no quería asustarte – la dije arrodillándome ante ella.
- No me asustaste – me contestó – Bueno, un poquito. Pero solo al principio. Luego tus ojos cambiaron de color y me dejaste de dar miedo – me dijo acariciando con un dedito mis ojeras.
Me iba a levantar cuando volvió a llamar mi atención.
- Mira. Tía Alice y yo elegimos la muñeca más bonita de la tienda para ti. – y me enseñó una preciosa muñeca de trapo que tenía en su espalda - ¿Te gusta?
- Es muy bonita – la dije – Pero es tuya. Yo quería hacerte un regalo y lo estropeé…
- ¿Era para mí? ¿Me ibas a comprar una muñeca?
Yo asentí y ella se tiró a mi cuello abrazándome con sus cortos bracitos susurrándome varios “gracias” mientras me daba besitos en la mejilla.

La noche pasó tranquila. Más bien porque en la casa únicamente nos quedamos Carlisle y Esme y yo. La mayor parte la pasé en mi dormitorio, jugando al ajedrez en solitario, como solía hacer de vez en cuando en Volterra.
Y ya que había sacado el tema tenía que llamar un día de estos a Aro para contarle cómo iban las cosas por Forks. Pero antes hablaría con los Cullen y se lo expondría. Así no habría malentendidos y nos pondríamos de acuerdo en qué decirle. Aunque una cosa era segura: Nessie era una niña adorable y no dejaría que la hicieran daño.
La mañana llegó y yo me di una ducha rápida y estrené unos pantalones y una camisa de lo que habíamos comprado el día anterior. Estaba terminando de abrocharme la camisa cuando unos golpecitos en la puerta hicieron que me diera la vuelta. Detrás de ella, en el pasillo, estaba Nessie. No necesitaba mi don para situarla, su simple olor me bastaba.
- Pasa pequeña – la dije y enseguida ella me obedeció.
- Papá y el abuelito quieren verte – me dijo cogiéndome de la mano y tirando de mí hacia la puerta.
- Pues no les hagamos esperar – la dije sonriendo, aunque preocupado por dentro por lo que querrían.
Todos estaban de nuevo en el salón esperándome, parecía ya una costumbre. Estaba hasta Jacob. Y fue Carlisle el que habló de nuevo.
- Demetri. Acaba de llegar Jacob y nos ha comentado algo que seguro te hará feliz – y sin más le pasó la palabra al lobo.
- Hoy podrás ver a Alex – dijo lacónicamente pero sin poder ocultar la sonrisa – Eso sí, sólo el tiempo que ella quiera y sólo la volverás a ver si ella así lo desea.
La alegría invadió mi cuerpo y sólo una palabra quedó grabada en mi mente: Alex…

7 comentarios:

  1. Hay mi Laura, cariño que cortito se me hizo, y que bien que haya aguantado las ganas de matar a su cantante, ya crei que montaria una escena en el centro comercial, y lo de la muñeca, genial, esta cria se llebaria al bolsillo al mismisimo dracula, franquenstein y lucifer juntos si se lo propusiera, jajajajajaaj
    ya quiero que llegue el siguiente capitulo y ese encuentro que me pone de los nervios, un beso guapisima
    aqui siempre ya lo sabes
    Irene

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  2. woooooooo soy nueva por aqui y debo decir que esta historia me encanto se me iso muy corto la verdad ya quiero otro capi!!!!!!

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  3. HOLA POR FAVOR PASEN POR MI BLOG
    http://raquel-despuesdelamanecer.blogspot.com/
    SEGURO LES ENCANTA... por favor laura leelo haber si te gusta y lo recomiendas

    ME ENCANTA TU BLOG

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  4. POR FAVOR PASEN POR MI BLOG http://raquel-despuesdelamanecer.blogspot.com/

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  5. fiuu por poco y casi sucumbe a la tentacion jejej q bueno q no lo mato, yupiii ya se van a encontrar con alex ayyy muero por saber q va a pasar, besosss

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  6. Lau amiga!! pequeño regalazo que nos has dado excleente enserio este fic cada vez me enamora mas ...esta maravillosoo tienro, dramtico y excleente me encnat ala actitud de Edward Al y Nessie... wiii me mola un monton

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  7. esto ya se pone buenoo
    waaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    kiero saber como sigueeee!!!!
    espero mañana el proximo cappp
    besooss :)

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