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lunes, 30 de agosto de 2010

Eco de luz - Cap 26


CAPÍTULO 26: COMPLICACIONES (DANIELLE)

Diez días después de irnos a Vancouver volvimos a la casa familiar más enamorados que al principio, si eso podía ser. Esos días juntos nos habían ayudado a conocernos mejor y habíamos a prendido a amarnos de decenas de formas diferentes.
Cuando llegamos al salón todos nos saludaron efusivamente, y Emmett comenzó a hacer bromas subidas de tono que hicieron que me avergonzara enormemente.
De pronto sonó el teléfono de Edward y este sonrió de manera tonta, lo que significaba que era Nessie. Nos quedamos todos en silencio para escuchar la conversación y cuál fue nuestra sorpresa al escuchar la asustada voz de Jacob al aparato.
- ¿Edward? ¿Eres tú?
- Si Jacob, ¿qué pasa? ¿Está Nessie bien?
En ese momento todos nos habíamos puesto de pie de la sorpresa. Se escuchaba tremendamente mal.
- No… - gimió llorando – Mátame Edward… Creo que la he embarazado…
Todos contuvimos la respiración cuando le oímos pronunciar la última palabra. Cualquiera que no conociera la historia de Edward y Bella se habría relajado ante semejante frase, pero no nosotros, no cuando ese embarazo había sido casi mortal.
- Jacob, tranquilízate – ladró Edward al teléfono – tráela enseguida y sobretodo no la dejes sola ¿me oyes?
- Sí… - se oyó del otro lado
- Papá – gimió Nessie
- Ness, mi niña… ¿Cómo estás?
Esa era Bella, que había arrancado el móvil de las manos de su marido.
- Bien mamá… Jacob es un exagerado… Sólo son mareos y nauseas… - Sonaba segura, aunque asustada.
- Bueno nena, pronto estarás en casa con la familia. Coged el primer avión a Estados Unidos por favor…. – suplicó Bella.
- Sí mamá. Y estaros tranquilos, que ya verás como todo va bien.
La comunicación se cortó y Bella cayó sollozando en los brazos de Edward mientras Rosalie salía corriendo de la casa seguida de su esposo y Esme se abrazaba fuertemente a Carlisle. Yo estaba muy asustada. No había vivido el embarazo anterior, pero sabía lo que se nos podía venir encima.
Jasper estaba intentando calmar el ambiente y fue el primero en hablar.
- Tenemos unas diez horas más o menos para prepararlo todo. – Todos le miraron perplejos – Quiero decir, tendremos que montar un hospital de campaña o algo así para por si acaso y comprar provisiones para ambos, además de algunas cosas para el bebé. Si el embarazo de Nessie es tan rápido y confuso como el de Bella necesitaremos muchas cosas y rápidamente.
Todos asintieron y enseguida comenzamos con los preparativos. Edward y Carlisle se encargaron de todos los aparatos médicos, mientras Esme y yo viajábamos a Port Ángeles a buscar las provisiones necesarias y cosas para el bebé como pañales, leche en polvo, chupetes y miles de accesorios más. Jasper se quedó con Bella para ayudar que estuviera tranquila y juntos adecuaron un dormitorio para Nessie. Rosalie y Emmett estaban desaparecidos en combate, pero Esme me contó que Rose solía “huir” para calmarse en las situaciones difíciles, y esta lo era. Estaría de vuelta enseguida, y completamente calmada para ayudar en lo necesario.
Las horas parecieron días esperando a los recién casados. Habían ido a recogerles al aeropuerto Carlisle, Jasper y Edward, y los demás estábamos en la casa desesperados por ver a Nessie. Bella era la más nerviosa. No la habíamos dejado ir por si arrancaba la cabeza a Jacob nada más verle. Esa era la misión de Jasper, intentar controlar a Edward en la medida de lo posible. Aún así yo no creía que fuera a pasarle nada. Todos le tenían un gran aprecio y aunque el error era descomunal ya no había vuelta atrás.
Cuando oímos el Mercedes de Carlisle rodar por la grava de la carretera las tres nos agolpamos en el porche de la casa. Nessie venía en el asiento trasero, entre Edward y Jacob, con la cabeza apoyada en el hombro de su padre. Antes de que parara el coche Bella ya se había abalanzado hacia la puerta donde se encontraba su marido, quien rápidamente se bajó del coche para dejar que abrazara a su hija.
- Nessie… Mi Nessie… - sollozaba Bella abrazando fuertemente a su hija - ¿Cómo estás mi niña?
- Bien mamá… No te preocupes – intentó tranquilizarla – Todo va a salir bien.
- Bella – gimió Jacob acercándose – perdóname, por favor… Perdóname…
Y no pudiendo más se desplomó ante ellas llorando como un niño, como alguien que lo ha perdido todo.
- Jacob – dijo Nessie arrodillándose ante él – estamos bien, amor. No va a pasarnos nada.
Pero Jacob seguía llorando y por el rostro de Jasper, a quien yo estaba abrazando en ese momento, su dolor debía de ser inmenso.
Entre Edward y Carlisle lograron meter a Jacob en casa, quien seguía implorando el perdón de todo aquel que se le acercara.
- ¡Basta ya, Jacob! – rugió Bella zarandeándole – todo va a salir bien. ¿Me oyes? ¡BIEN! Deja de lloriquear, compórtate como un hombre y cuida de tu esposa.
Todos nos quedamos sorprendidos, incluso el propio Jacob, quien dejó de llorar de golpe y miró a Bella asustado.
- ¿No me vas a arrancar la cabeza? ¿Un brazo? – dijo un poco más animado.
- Eso se lo dejo a Rosalie – contestó Bella mirando hacia el bosque.
Por allí venían Rose y Emmett, visiblemente calmados. Nada más entrar Rosalie se dirigió a Jacob y propinándole un sonoro bofetón le dijo seriamente:
- Como la pase algo, por pequeño que sea, desearás no haber nacido.
Y dicho esto, tras dejarnos a todos alucinados por su suave tono de voz y la ¿bondad? que desprendían sus ojos, se acercó a Nessie y abrazándola comenzó a decirle frases cariñosas.
- Nessie, pequeña – dijo Carlisle – me gustaría revisarte.
La mitad de la familia subió con ambos a la sala-hospital que habíamos preparado y sólo nos quedamos abajo Emmett, Esme, Jasper y yo. Jasper seguía intentando tranquilizar el ambiente. Se le veía cansado, y eso en un vampiro no era normal. Aunque estábamos abrazados desde el momento que volvió del aeropuerto, sentí que tenía que mostrarle más abiertamente mi apoyo, mi amor. Por ello comencé a darle pequeños besitos en su cuello y rostro.
- ¿Qué te parece si cuando se calme esto un poco nos vamos a dar una vuelta y te despejas un poco? – le propuse suavemente.
- Fantástico amor – me contestó juntando levemente nuestros labios – Cuando sepamos algo nos vamos… Lo necesito. Gracias por darte cuenta.
- De nada, cariño. Te amo.
- Yo también te amo.
Y dicho esto nos fundimos en un tierno beso, que rompimos cuando oímos que nuestra familia al completo bajaba las escaleras.
- ¿Y bien? – preguntó Emmett cómicamente - ¿Cómo está mi sobrina preferida y su pequeño retoño?
Pero la cara de los presentes lo decía todo.
- Aunque la membrana que rodea a los bebés no es tan dura como la del embarazo de Bella, es demasiado consistente para una ecografía. Aún así hemos podido atisbar pequeños resquicios por los que veíamos su interior. – comenzó Carlisle mientras Jacob ayudaba a Nessie a acomodarse en un sofá y Bella y Rosalie salían disparadas hacia la cocina – Parece que el bebé está sano, y por el tamaño que se ha podido entrever yo diría que va por las nueve semanas de gestación. De ser así vas más rápido que el embarazo de Bella, hecho comprensible si tenemos que en cuenta la naturaleza de sus padres. Espero saber más cuando conozcamos los resultados de la analítica.
Todos nos habíamos quedado en silencio tras escuchar las palabras de Carlisle y fue Jasper quien lo rompió al susurrarme:
- Vamos
Yo le cogí de la mano y nos dirigimos hacia el bosque dejando al resto de la familia en la casa. En un par de minutos habíamos llegado al claro donde solíamos escaparnos de vez en cuando. Yo me senté en la hierba y Jasper se tumbó en el suelo reposando su cabeza en mi regazo. Intuí que necesitaba silencio y tranquilidad, así que me puse a tararear mentalmente mis canciones preferidas mientras acariciaba suavemente su pelo.
Jasper movía sus manos por mis piernas creando cientos de estrellas invisibles que hacían que me estremeciera de vez en cuando. De pronto paró en seco sus movimientos y susurró tan bajo que apenas pude escucharle.
- Mierda…
Se levantó de un salto y cogiéndome de la mano me arrastró en una frenética carrera hacia la casa. Yo me asusté. Algo terrible debía de estar pasando para que reaccionara de esa manera.
Cuando llegamos todos estaban esperándonos expectantes en el salón. Edward debía de haberles avisado, y fue él el primero en cuestionar a Jasper.
- ¿Cómo se te ha ocurrido? ¿De verdad crees que pueden venir?
- No lo sé Edward, pero deberíamos de estar preparados. Sabes mejor que yo de lo que son capaces – le contestó Jasper.
- ¿Qué nos estamos perdiendo? – preguntó Emmett contrariado – Porque después de tantos años no me acostumbro a las malditas conversaciones unilaterales.
- Jasper cree que los Vulturi pueden verse interesados en el embarazo de Nessie. Y personalmente creo que tiene razón. Aro tenía idea de intentar esclavizar a los lobos ara unirles a su guardia, y esto será una escusa. Una nueva especie, sin antecedentes…
Mientras hablaba su tono iba bajando hasta convertirse casi en un susurro doloroso. Todos nos quedamos horrorizados. Yo no había estado en el enfrentamiento anterior, pero las narraciones eran espeluznantes.
- Les plantaremos cara. No se saldrán con la suya. – protestó Bella acercándose a su hija.
- Sí, ¡lucharemos! – se animó Emmett – nadie tocara un pelo a mi familia.
Rosalie asintió, igual que Esme.
Jacob estaba pálido, casi tanto como nosotros, y fue el siguiente en pronunciarse.
- Iré a avisar a la manada. Tendremos que estar preparados.
Y tras darle un casto beso en los labios a su esposa y un abrazo a Bella salió corriendo rumbo al bosque.

1 comentario:

  1. Guau!!! Te felicito, tu creatividad no tiene fronteras... Excelent capi!!!

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