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lunes, 12 de julio de 2010

Eco de luz - Cap 22




CAPÍTULO 22: LA MANADA (DANIELLE)

Era un día cualquiera, soleado, por lo que no podríamos dejarnos ver por el pueblo. A mí siempre me había gustado correr hasta liberar toda la adrenalina y la tensión que acumulaba en el cuerpo. Y tras las sesiones de prácticas para poder controlar mi don solía pasarme un par de horas vagando por los bosques. Jasper siempre me acompañaba, pero hoy le convencí que se quedara en casa con sus hermanos ya que Emmett se había empeñado en hacer un maratón de videojuegos.
Así que me puse unos vaqueros y una camiseta de tirantes y salí de casa en una frenética carrera intentando no pensar mucho y liberarme de todo el estrés que se había acumulado en mí debido, mayormente, a los preparativos de la boda de Nessie y a la inminente fiesta de compromiso organizada por Esme a la que iban a acudir todos los miembros de la manada quileute.
Pasé tres horas recorriendo el estado y decidí volver para ayudar a Esme y para que Jasper no se comenzara a preocupar por mí. Cuando estaba a unos minutos de la casa de mi familia oí un terrible grito. Me dirigí instintivamente hacia el lugar de donde procedía y vi como una mujer se arrastraba de espaldas, herida, mientras era acosada por un gran oso pardo.
Sin pensármelo dos veces me lancé contra el animal derribándolo de la potencia con la que me precipité sobre él y de un certero golpe en la nuca le dejé inconsciente. Me volví un segundo hacia la mujer, que aunque seguía tirada de espaldas en sus ojos no había temor sino agradecimiento. La miré dos segundos más y vi como se formaba una sonrisa en su rostro.
- No te vayas, por favor – me dijo intentándose levantar.
Yo acudí en su ayuda y al acercarme comprobé que tenía una pierna rota.
- No te muevas – la sugerí suavemente – Buscaré ayuda.
- No… No te vayas… - repitió. Y volviendo a sonreír me dijo – Soy Emily, la esposa de Sam. Y tú debes de ser Danielle, la nueva Cullen.
¿La esposa de Sam? Sam… Sam… Ahh… el alpha quileute. Por eso ella no se había asustado de mí.
Como me estaba ofreciendo la mano se la tomé y cogiéndola rápidamente en brazos la dije:
- Te voy a llevar a casa. Allí Carlisle te curará y podremos llevarte a la reserva.
Pero antes de haber andado siquiera dos metros apareció ante mí un lobo enorme que comenzó a gruñir mientras nos enseñaba fieramente los dientes. Automáticamente situé a Emily detrás de mí y me coloqué en posición de ataque. No es que fuera muy buena en esto de la lucha, todos me ganaban en los juegos, hasta Nessie, pero no podía salir huyendo con una humana. Podría resultar herida. El lobo volvió a gruñir y yo me quedé completamente paralizada cuando tres enormes bestias se le unieron.
“Estamos acabadas” pensé y la imagen de Jasper vino a mi cabeza. No me daba miedo morir, pero no podía dejarle solo de nuevo.
Pero antes de haber podido pensar en una estrategia de ataque Emily se adelantó trastabillando y se dirigió a ¿los lobos?
- Chicos, por favor… - gritó- Ella me salvó… Es una Cullen.
Dos de los lobos tomaron posturas más relajadas y fue ahí cuando me di cuenta de que ellos debían de ser la manada. Yo también dejé mi posición de defensa y comencé a fijarme más detenidamente en ellos. Eran preciosos y parecían muy fuertes. Pero de nuevo la voz de Emily me sacó de mis pensamientos.
- Sam… Por favor… Estoy bien… No me va a hacer nada…
En ese momento intentó andar hacia su esposo y al apoyarse en su pierna rota se cayó. Antes de que pudiera tocar el suelo la agarré de la cintura poniéndola de pie pero sin dejar que apoyara su pierna herida. Sam, o el lobo que yo creía que era Sam, se acercó rápidamente a nosotras y le dio una pequeña lamida en la mano.
- No te preocupes… Danielle me llevará a su casa para que Carlisle me mire – y como Sam no se separaba de ella y no nos dejaba avanzar siguió mientras le acariciaba entre las orejas- Vamos… Sabes que estaré bien.
- Acompáñanos- le sugerí mirándole a los ojos – Así ambos estaréis más tranquilos.
Él asintió con la cabeza y se dispuso a seguirme. Al llegar a la casa Jasper me estaba esperando en el porche y se sorprendió al verme llegar con Emily en brazos y seguida por Sam todavía en su forma lobuna.
- ¿Qué ha pasado? – me dijo acercándose rápidamente.
- La atacó un oso y creo que tiene la pierna rota – le contesté mientras entraba en la casa.
- Iré a buscar a Carlisle- dijo mi novio dándome un pequeño beso en los labios.
Yo deposité suavemente a Emily en el sofá del salón y cuando me di la vuelta me encontré ante un hombre que miraba a Emily muy preocupado.
En ese momento entró Carlisle y comenzó a revisar a Emily, mientras Jasper venía hasta mí y me abrazaba por la espalda, transmitiéndome toda la seguridad que necesitaba tras el pequeño incidente.
- La fractura parece limpia. Aún así tendremos que ir al hospital a hacerte un par de radiografías por si acaso – y mirando a Sam prosiguió – Si quieres puedo acercaros. Mi turno comienza en media hora.
Sam asintió y cogiendo a su mujer en brazos empezó a seguir a Carlisle hacia el garaje. Antes de salir por completo del salón se volvió hacia mí.
- Gracias.
- No hay de que – le contesté con una sonrisa.
Parecía nervioso, pero ¿quién no lo estaría tras lo sucedido? No todos los días un oso enorme ataca a tu esposa, ni te la encuentras herida en brazos de un vampiro.
Mientras oíamos el Mercedes de Carlisle alejándose por el camino en dirección al pueblo llegaron trotando Jacob y Nessie.
- ¿Qué ha pasado? Nos ha dicho Paul que un oso había atacado a Emily y que tú la habías salvado. – me preguntó Jacob mientras se dejaba caer a plomo en uno de los sofás.
Procedí a contarles cómo había sucedido todo mientras se nos unían Emmett, Rose y Esme para escuchar la historia. En la parte en la que había quedado fascinada con los lobos y su belleza Jacob soltó una carcajada de suficiencia y Rosalie le dio un coscorrón mientras yo les miraba asombrados. A primera vista parecía que se odiaban, pero en cuanto leías entre líneas notabas enseguida el gran afecto que les unía.
Nos enzarzamos en una entretenida discusión sobre las ventajas e inconvenientes de ser vampiro o licántropo, amenizada con las bromas de Emmett y Jacob y se nos pasó la mañana volando. Sólo nos dimos cuenta de la hora que era cuando las tripas de Jacob comenzaron a rugir.
- ¡Santo Dios! – exclamó Esme saliendo corriendo hacia la cocina – ¡Si es tardísimo y no hemos comenzado con los preparativos!
- Madre, la fiesta es mañana – la recordó Jasper extrañado
- Cuando tienes que hacer comida para más de veinte lobos hambrientos un día te parecerá poco, créeme – contestó Jacob, y enseguida oímos a Esme suspirar de desesperación.
- No te preocupes – la dije mientras me dirigí a la cocina – aquí nos tienes para ayudarte.
- Gracias, hija. La verdad es que sí os necesito – hizo una pausa para esperar a que todos llegáramos a la cocina y prosiguió pensativa – Danielle, Nessie, Jasper y yo nos encargamos de la comida, y Rosalie y Emmet de la limpieza y la decoración. Cuando vuelvan Bella, Edward y Carlisle os echarán una mano.
Nos quedamos todos mirándola un par de segundos y ella prosiguió echando a Jacob con una gran sonrisa.
- Tú ve a la reserva. Que solo me faltaba tenerte por aquí robándome la comida. Y así puedes ir ensayando el discurso que darás mañana.
- ¿Discurso? Yo creía que eso era para la boda y que lo daba el padrino – dijo riéndose mientras salí corriendo hacia el bosque.
Enseguida nos pusimos todos manos a la obra. Trabajamos durante toda la noche, excepto Nessie, que sí dormía. A las once de la mañana del día siguiente teníamos todo terminado. Había quilos y quilos y asquerosa comida humana demasiado elaborada. Parecía mentira que yo hubiese sido cocinera en mi vida humana. La verdad es que disfrute volviendo a cocinar de nuevo, pero los olores de la comida eran insoportables. Lo más gracioso eran las caras que ponía Jasper cuando cortaba los ingredientes o cuando estos se estaban cocinando. Y es que el pobre no había hecho esto nunca.
El resto limpió la casa a conciencia y la adornó sencillamente, con unas pocas flores. Habían transformado el gran salón en lo que parecía la sala VIP de una lujosa discoteca. Había colocado dos grandes mesas contra una de las paredes para dejar la comida y la bebida, y habían distribuido los sofás y un par de pufs por el resto de las paredes dejando un gran espacio central.
Ya estaba todo listo. Sólo quedaba arreglarnos, así que subimos cada uno a su cuarto para solucionarlo y a las cinco de la tarde estábamos de vuelta en el salón. Íbamos vestidos muy elegantemente. Los chicos de traje y corbata, todos ellos muy guapos, con sus camisas a juego con nuestros trajes: Rosalie y Emmett en rosa palo, Bella y Edward en azul cielo, Esme y Carlisle en crema, y Jasper y yo en verde apagado. Nessie brillaba con luz propia. Llevaba un vestido palabra de honor hasta la rodilla de color granate y con un poco de vuelo. Seguro que a Jacob se le caía la baba a al verla.
A los pocos segundos oímos como varios coches se acercaban a la casa. Ya estaban allí. Edward, Bella y Nessie salieron a recibirles y nosotros nos quedamos esperando. Primero entraron Jacob y Nessie cogidos de la mano y detrás una docena de personas, todos muy morenos y musculados. Se acercaron y nos fueron saludando uno por uno. Me fascinó su temperatura corporal y lo amables que eran todos. Enseguida entablé conversación con uno de ellos, Seth. Era un chico muy simpático y parecía muy unido a Edward. A los pocos minutos se nos unieron Jasper y otros dos quileutes: Embry y Jared. Estos eran los dos mejores amigos de Jacob y eran muy graciosos.
A la media hora llegaron Sam y Emily, y me acerqué a ellos para interesarme por su pierna.
- ¡Danielle!, ¡hola! – exclamó Emily al verme frente a ella, que estaba sentada en uno de los sofás.
- ¡Hola! ¿Qué tal tu pierna? – la pregunté amablemente mientras sentía como Jasper me abrazaba y se apoyaba en mi hombro.
- Bien. Con todos los calmantes que me han dado apenas siento dolor. Estoy un poco drogada – me contestó sonriendo – No sé cómo darte las gracias…
- No te preocupes. Está bien… - la corté, pero a su vez, Sam me cortó a mí.
- Sí. Muchísimas gracias por salvarla. Nosotros no hubiéramos llegado a tiempo – me dijo cogiendo fuertemente a su esposa de la mano – siento no habértelo agradecido esta mañana, pero estaba muy preocupado.
- No te preocupes, lo entiendo. Y ahora, ¿queréis algo de beber o comer?
- Ya voy yo – contestó Sam dirigiéndose a la mesa. Yo me solté del abrazo de Jasper y dándole un pequeño beso me senté a conversar con Emily.
Un par de horas más tarde Jacob llamó nuestra atención y se situó con Nessie en el centro de la sala.
- Como ya sabéis todos Reneesme y yo vamos a casarnos. Y os hemos reunido aquí para comunicároslo oficialmente.
Y sin más se dieron un pequeño beso y todos estallamos en aplausos y algunos lobos y Emmett, por supuesto, comenzaron a gritar vivas a los novios.
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Hola nenas!!!!!
de nuevo lunes y de nuevo un capi de Eco de luz.....
pero este lunes es especial... y es que ayer ganamos el Mundial!!!!! ganamos!!!!
todavia no lo he asimilado..... y eso que me he levantado muerta de cansancio, con un gran dolor de cabeza y una afonía impresionante..... gracias Andresito Iniesta.... eres el mejor.....
deciros también que os paseis por el rinconcito de sayna: http://www.saynacullenfics.blogspot.com/ Ella es nueva en esto y estamos remodelando el blog.... pero su historia promete y además a organizado un concurso interesante..... ahi lo dejo nenas.....
y mañana, como celebración tras haber ganado y por haber sobrepasado las 1000 visitas en tan poco tiempo, subiré un os especial con Emmett y Rose como protagonistas....
y sin mas despedirme,.... deciros que os quiero un monton.....
besos!!!!!

1 comentario:

  1. Me ha encantado!! Quiero leer ya la boda!!!! >//<
    Al final Jacob dirá su discurso, no?? Eso no me lo pierdo. XD
    Bsos!!!

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