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domingo, 20 de junio de 2010

Eco de luz - Cap 13

CAPÍTULO 13: NUEVA VIDA (JASPER)

- Mi casa…- dijo Danielle susurrando, a lo que yo respondí con una sonrisa.
- ¿La casa o el dormitorio, bribón?- soltó Emmett riéndose mientras Bella y Rose le secundaban la gracia con sus risas.
Ante este comentario miré a Emmett de mala manera para advertirle que cesara con sus comentarios sin dejar de dirigirme hacia los pisos superiores.
- Mejor empezaremos por arriba- señalé a Danielle mientras la indicaba que subiera.
Por el camino la iba explicando de quien era cada cuarto y donde estaban otras habitaciones como la biblioteca y el despacho de Carlisle, e incluso donde se encontraba el baño comunitario, aunque en nuestra habitación había uno.
¿He pensado “nuestra” habitación? Estoy loco… Sólo la he dado unos besos… Aunque claro, eso puede significar que ella quiera compartir la habitación… Sí, no habéis llegado a más por las circunstancias, pero seguro que ella lo desea tanto como yo. Puedo notarlo…
Iba tan ensimismado en mis pensamientos que no me di cuenta de que ya habíamos llegado a mi antiguo cuarto, así que me paré bruscamente y volví a recordar a Alice, a mi pequeña amada y todas las horas que habíamos pasado allí dentro.
- Esta era mi habitación… Bueno, ahora será tuya, si quieres… - la dije con la voz rota antes de abrirla la puerta invitándola a entrar.
Seguía ensimismado en mis pensamientos cuando miré a Danielle para ver qué le parecía su nueva habitación, pero ella estaba mirando el armario. Esto me hizo recordar que ella y Alice amaban las compras y me acerqué preparándome mentalmente para lo peor: encontrarme allí todas sus cosas. Por eso no pude esconder una exclamación de sorpresa al ver que el armario estaba completamente vacío.
- Lo siento… Regalamos toda la ropa… - dijo Esme en un susurro desde la puerta.
- No… Está bien… No sé si habría podido hacerlo yo mismo… - la dije mientras entraba en el amplio armario y Esme me seguía para abrazarme. La lancé ondas de agradecimiento con mi don porque sabía que ella lo entendería mejor que mis tristes explicaciones. Y en verdad estaba agradecido, no habría podido enfrentarlo y menos delante de Danny.
Seguía abrazado a mi madre cuando noté que la atmósfera alrededor de Danielle se tensaba y que el pánico y la inseguridad empezaban a correr por ella. Entonces decidí que lo importante era su bienestar y salí del armario para acercarme a ella. Noté como la inseguridad y el miedo iban haciendo mella en ella y la abracé para calmarla más deprisa.
- No te preocupes… Sólo me ha pillado por sorpresa… llegar y encontrar todo igual… menos el armario… su santuario… Pero ya estoy mejor… ¿Sí? – la dije tiernamente mientras intentaba que se calmara.
Noté como se tensó aún más a raíz de mis palabras y cuando se estaba calmando me dijo débilmente:
- No necesito una habitación… Y menos si te vas a sentir así…
- Sí, sí la necesitas… La necesitamos…- la dije sonriendo y recalcando el plural – Pero me gustaría que la redecoráramos. – Concluí volviéndome imperceptiblemente hacia Esme, que enseguida pilló mi indirecta hacia ella.
- Sólo tenéis que decirme lo que queréis y en un par de días lo tendré listo.
- Gracias Esme- la dije suavemente- ¿Te importa dejarnos un rato a solas?
- Claro hijos. Si necesitáis algo más llamadme.
Y diciendo esto se fue cerrando la puerta y dejándonos solos.
Cuando nos quedamos solos Danielle comenzó a deshacer su mochila esparciendo toda lo ropa por la cama y yo la imité, pero colocando la mía en el armario. Como yo tenía menos pertenencias terminé antes que ella, así que la abracé por detrás mientras colocaba su ropa.
- ¿Qué te han parecido?- la susurré mientras la besaba en el cuello.
- Bueno…Tus padres, Carlisle y Esme, parece que de verdad se alegren de que esté aquí. Se nota que han sufrido mucho por tu ausencia, sobre todo Esme… Rosalie me ha caído bien, no sé porqué pero creo que hemos conectado. Emmett, bueno… Ya me di cuenta el otro día de que es algo graciosillo y que no se calla nada…
- Ahí has dado en el clavo… No se calla nunca… - la interrumpí riéndome suavemente- Pero sigue…
- Edward es raro… No sé, eso de poder leer mentes… Me ha impresionado… No me malinterpretes… quiero decir, me cae bien… Pero su mujer es otro cantar… Creo que no la gusto. Ha estado a punto de atacarme…
- Ohh… no creo que no la gustes. Es sólo que te vio como una amenaza para Nessie…
No pareció que mi explicación la hubiera convencido, pero siguió hablando.
- Y Nessie… Tu sobrina… Se nota que la quieres mucho… No sé… es diferente. Muy extrovertida y alegre… Creo que si ella quiere podremos congeniar.
Me hizo una gran ilusión que no hubiera encontrado muchos problemas en sus primeras impresiones. A parte de lo de Bella todo estaba bien. Y yo sabía que a mi cuñada pronto se la pasaría. Así que aproveché estos minutos a solas y volteándola bruscamente la besé, esta vez con pasión. A los pocos segundos se separó de mí con una sonrisa y entendí porqué lo había hecho cuando alguien llamó a la puerta.
- ¿Se puede pasar? – preguntó Rosalie.
- Por supuesto – la contesté soltando un poco mi abrazo en torno a Danielle pero sin dejar que se separara del todo.
Rosalie abrió la puerta mostrándonos una gran sonrisa y se acercó hasta coger la mano de Danielle y separarla de mí. ¿Qué estaría tramando?
- Lo siento Jasper pero te la voy a robar por unas horas…
- ¿Para qué?- preguntó Danielle sorprendida.
- Nos vamos de compras a New York… - contestó Rose entusiasmada- Y no te lo puedes perder.
- ¿Nueva York? ¿Y cuándo?- preguntó Danielle
- Salimos mañana, después de la fiesta. Nessie, Bella y yo. Vendrás, ¿no?
- Bueno- dijo mirándome como si me pidiera permiso, por lo que la pregunté
- ¿Quieres ir?
- Me encantaría
- ¡Sí!- dijo Rosalie abrazándola.
Antes de que pudiera echarla apareció Emmett en la puerta.
El que faltaba, pensé para mí.
- Ejem… - carraspeó para llamar nuestra atención- Será mejor que alguien entretenga a Esme mientras que preparamos todo y hemos pensado que ya que eres nueva te toca hacerlo a ti- dijo mirándome.
Yo asentí y cogiendo de la mano a Danielle comenzamos a bajar hacia la cocina, donde se oía a Esme.

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