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domingo, 20 de junio de 2010

Eco de luz - Cap 12

CAPÍTULO 12: NUEVA VIDA (DANIELLE)

- Mi casa…- dije yo susurrando.
- ¿La casa o el dormitorio, bribón?- soltó Emmett riéndose y varias risas más surgieron de mi nueva familia.
Jasper fulminó a su hermano con la mirada mientras se dirigía hacia las escaleras.
- Mejor empezaremos por arriba- me dijo haciéndome una señal para que le acompañara.
Según íbamos subiendo las amplias escaleras y recorriendo los pasillos me iba explicando de quien era cada cuarto o que había tras cada puerta. En la penúltima puerta se paró en seco y mirando al vacío me dijo:
- Esta era mi habitación… Bueno, ahora será tuya, si quieres…
Y volviendo en sí abrió la puerta dejándome ver un amplio dormitorio con grandes ventanales desde los cuales se veía el bosque que rodeaba la casa. En el centro había una cama enorme de matrimonio y todo el suelo se encontraba cubierto por una gran alfombra mullida de color beige claro. Todo estaba decorado con diferentes tonalidades de beige: la cama, las mesillas, el tocador, las estanterías, las puertas del armario…
Cuando Jasper se dio cuenta de que miraba hacia el armario se acercó a él y lo abrió soltando una exclamación de sorpresa. Yo miré con curiosidad a su interior. Era enorme, casi más grande que el dormitorio y estaba completamente vacío.
- Lo siento… Regalamos toda la ropa… - dijo Esme en un susurro desde la puerta.
No la había oído llegar y al volverme vi como miraba con pena a Jasper.
- No… Está bien… No sé si habría podido hacerlo yo mismo… - y se volvió al armario entrando en él y Esme le siguió para abrazarle.
Me sentí fuera de lugar, como si sobrara. Quería que la tierra me tragara. Acababa de entrometerme del todo en la vida de Jasper, en sus recuerdos, unos recuerdos plagados de sentimientos de los que nunca seré parte. Tenía que haberme marchado cuando pude… Ahora era demasiado tarde. No podía abandonarlos…
Jasper salió del armario y acercándose a mí me abrazó.
- No te preocupes… Sólo me ha pillado por sorpresa… llegar y encontrar todo igual… menos el armario… su santuario… Pero ya estoy mejor… ¿Sí? – me dijo tiernamente.
Yo me sentía cada vez peor. Y encima Jasper podía saberlo, sentirlo, lo que probablemente le hiciera sentir mal también a él. Así que saqué fuerzas de donde pude y sonriendo débilmente le dije:
- No necesito una habitación… Y menos si te vas a sentir así…
- Sí, sí la necesitas… La necesitamos…- me dijo sonriendo ampliamente – Pero me gustaría que la redecoráramos.
Esme había seguido la conversación desde el otro lado de la habitación y sonriendo ante la propuesta de Jasper nos dijo:
- Sólo tenéis que decirme lo que queréis y en un par de días lo tendré listo.
- Gracias Esme- dijo Jasper- ¿Te importa dejarnos un rato a solas?
- Claro hijos. Si necesitáis algo más llamadme.
Y diciendo esto se fue cerrando la puerta y dejándonos solos.
Al darme la vuelta de nuevo hacia Jasper me di cuenta de que nuestras mochilas estaban allí. Alguien las tuvo que haber subido. Me dirigí hacia ellas y empecé a desempacar mis cosas esparciéndolo todo encima de la cama.
Jasper hizo lo mismo con su ropa y como tenía menos que yo acabó mucho antes. Entonces se acercó a mí y me abrazó por la espalda.
- ¿Qué te han parecido?- me susurró al oído dándome un pequeño beso en el cuello.
- Bueno…- comencé distraída por su cercanía- Tus padres, Carlisle y Esme, parece que de verdad se alegren de que esté aquí. Se nota que han sufrido mucho por tu ausencia, sobre todo Esme… Rosalie me ha caído bien, no sé porqué pero creo que hemos conectado. Emmett, bueno… Ya me di cuenta el otro día de que es algo graciosillo y que no se calla nada…
- Ahí has dado en el clavo… No se calla nunca… - me corroboró riéndose quedamente- Pero sigue…
- Edward es raro… No sé, eso de poder leer mentes… Me ha impresionado… No me malinterpretes… quiero decir, me cae bien… Pero su mujer es otro cantar… Creo que no la gusto. Ha estado a punto de atacarme…
- Ohh… no creo que no la gustes- me interrumpió Jasper- Es sólo que te vio como una amenaza para Nessie…
No me lo creí del todo pero lo dejé pasar y seguí contándole mis impresiones.
- Y Nessie… Tu sobrina… Se nota que la quieres mucho… No sé… es diferente. Muy extrovertida y alegre… Creo que si ella quiere podremos congeniar.
Ante esto Jasper me abrazó más fuerte y dándome la vuelta selló mis labios con los suyos haciendo que me olvidara de todo y me concentrara sólo en su sabor. Esta vez fui yo quien cortó el beso al escuchar a alguien acercarse.
A los pocos segundos escuchamos como alguien se paraba ante la puerta y llamaba suavemente a ella con los nudillos.
- ¿Se puede pasar? – era la voz de Rosalie.
- Por supuesto – la contestó Jasper aflojando su abrazo lo suficiente para que me pudiera voltear hacia la puerta.
Rosalie abrió la puerta mostrándonos una gran sonrisa y se acercó hasta nosotros cogiéndome de la mano. Esto hizo que Jasper me soltara mirando extrañado a su hermana.
- Lo siento Jasper pero te la voy a robar por unas horas…
- ¿Para qué?- pregunté yo sorprendida.
- Nos vamos de compras a New York… - me contestó entusiasmada- Y no te lo puedes perder.
- ¿Nueva York?- pregunté impresionada- ¿Y cuándo?
- Salimos mañana, después de la fiesta. Nessie, Bella y yo. Vendrás, ¿no?
- Bueno- dije mirando a Jasper
- ¿Quieres ir?- me preguntó él
- Me encantaría- le contesté sopesando mis opciones. No tenía apenas dinero, supongo que lo suficiente para los billetes… Espero que me alcance… además, no hace falta que me compre nada…
- ¡Sí!- dijo Rosalie abrazándome.
Desde sus brazos vi como Jasper nos sonreía. Todavía no nos habíamos separado cuando llegó Emmett y se paró en la puerta.
- Ejem… - carraspeó para llamar nuestra atención- Será mejor que alguien entretenga a Esme mientras que preparamos todo y hemos pensado que ya que eres nueva te toca hacerlo a ti- dijo mirándome.
Jasper asintió y cogiéndome de la mano me guió escaleras abajo.

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