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domingo, 20 de junio de 2010

Eco de luz - Cap 08

CAPÍTULO 8: LOS CULLEN (DANIELLE)

Cuando Jasper me besó me sentí viva de nuevo, sentí como mi corazón marchito saltaba de alegría y como la adrenalina corría por mis venas. Todo esto metafóricamente hablando, claro. Porque mi corazón hacía años que no latía y que no enviaba nada a través de mis venas.
Fue un beso largo y apasionado, con el que la esencia de Jasper llenó todo mi ser llevando consigo una felicidad indescriptible. Enseguida tuve ganas de más, de ser suya en ese mismo momento. Inconscientemente y debido a mi excitación me senté a horcajadas sobre él y entrelacé mis manos en su corto pelo del color del sol.
En ese momento Jasper fue pausando el movimiento de sus labios hasta detenerse y separarse de mí. Comencé a sonreírle, pero una leve sombra cruzaba sus ojos.
- Lo siento… No puedo… Todavía no… -me dijo apenado.
- No importa… Esperaré…- le contesté yo abrazándole de nuevo mientras me regalaba su hermosa sonrisa.
Segundos después se puso en pie arrastrándome con él y mirándome a los ojos me dijo:
- Si quieres podemos ir ahora a visitar a mi familia…
- ¿Ahora? Si es de noche…- contesté yo aterrada- Además… Tú… Yo… Esto… nosotros…
- Shhh…- dijo él acercándose de nuevo a mí. Y cogiéndome por la cintura volvió a besarme, esta vez con más calma- No te preocupes. Les vas a encantar.
- No, no es eso… - dije yo todavía dudando. Y ante su cara de desconcierto decidí poner mis cartas sobre la mesa. – Me gustas. Nunca antes había sentido esto por nadie y… no quiero perderte…
Solté todo esto demasiado deprisa, demasiado nerviosa ante su probable rechazo. Al notar mi indecisión Jasper se rió quedamente y me tranquilizó.
- No seas boba. Yo también te quiero… Por eso quiero que conozcas a mi familia… Es más, creo que es el momento ideal para volver a vivir con ellos… Esme se va a volver loca de alegría, y a Carlisle le va a aliviar que deje mi retiro. Lo malo va a ser aguantar las tonterías de Emmett de nuevo, pero bueno, ya estoy más que acostumbrado… - me dijo sonriendo. Y finalizó con voz segura: - Seguro que te gustan.
Tras este alegato me cogió de la mano y tiró de mí hacia el salón dirigiéndose al vestido blanco y los zapatos. Me señaló que me cambiara y recogiera mis cosas mientras él reunía las suyas. Tras varios minutos ambos estábamos listos y salimos en dirección a su casa, a mi nuevo hogar.
Corrimos por el bosque durante más o menos media hora y de repente Jasper frenó y se acercó a mí. Me cogió de la mano y me guió durante unos metros hasta llegar a un prado en cuyo centro estaba su casa. Era una casa hermosa y enorme, con numerosas cristaleras. En el porche de entrada había siete personas esperándonos, entre las cuales se encontraba Emmett, que fue el primero en hablar.
- Vaya, vaya…- dijo jocosamente- No esperábamos esta agradable visita…
Su comentario fue seguido por las risas de dos mujeres, una rubia y otra morena.
- ¡Hijo!- medio chilló una mujer de aparente mediana edad que debía ser Esme mientras se acercaba a nosotros corriendo y se lanzaba sobre Jasper para abrazarle.
Jasper la abrazó alegremente durante unos segundos y la soltó cuando los ojos de la mujer se posaron en mí. Entonces ambos se sonrieron y Jasper me presentó a su madre.
- Madre, esta es Danielle… Viene desde Inglaterra para conocernos… - y dirigiéndose a mí prosiguió- Danny, ella es Esme.
Esme me estrechó entre sus brazos en un maternal abrazo mientras yo sólo pude pensar en las palabras de Jasper. Bueno, en una palabra. Me había llamado Danny… Era como me llamaban en casa hace tanto tiempo…
Mis pensamientos se vieron interrumpidos por un carraspeo, así que tuve que centrarme de nuevo en el presente o parecería que estaba loca.
- No tuve tiempo de presentarme el otro día… Soy Emmett- dijo aguantando malamente la risa.
Todos le miraron sorprendidos, pero no hicieron más comentarios ya que Jasper siguió con las presentaciones.
- Él es Carlisle, mi padre- dijo señalándome a un hombre demasiado apuesto que sonreía como si le acabaran de hacer un regalo.- Ellos son Edward y Bella- y señaló al hombre que quedaba por conocer y a la mujer morena que había reído la gracia a Emmet minutos atrás. – Ella es Rosalie, la mujer de Emmett- y una rubia impresionante se acercó para estrecharme la mano- y finalmente, Nessie…- concluyó mientras abrazaba al último componente de la familia Cullen.
Nessie… Ella era diferente… No era un vampiro. Podía sentir su corazón latiendo y al quedarme mirándola fijamente un pequeño rubor coloreó sus mejillas. Pero tampoco era humana, no olía a humana… Noté como la mujer morena, Bella creo, se ponía a la defensiva al notar mi indecisión, lo que me hizo recordar que Nessie era su hija… ¿su hija? ¿Pueden los vampiros tener hijos? Bueno, yo no tenía mucha idea de estas cosas, vamos aún era virgen, pero no podía imaginarme cómo dos vampiros habían podido tener una hija…
- ¿Por qué no pasamos dentro?- sugirió Edward- Creo que Dannielle tiene demasiadas preguntas que hacernos. – Y dirigiéndose a Bella siguió- Bella, amor… no la va a hacer daño. Sólo se siente confundida por su naturaleza.
Mierda… ¿Cómo podía saber él que yo estaba muriéndome por saber cómo era posible la existencia de Nessie? ¿Y cómo sabía que yo no la haría daño?
Como si estuviera pensando en voz alta él me contestó sonriendo:
- Será mejor que vayamos dentro.

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